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MONFORTE DE LEMOS

ROZAVALES - EL RONCESVALLES GALLEGO

SANTA MARÍA DE ROZAVALES

(ROZABALES)

(Última actualización: 25-02-2021)

NOMBRE OFICIAL
Empiezo con una aclaración sobre el nombre del topónimo.
El nombre oficial actual y también el más antiguo es ROZAVALES,
 
pero ha habido épocas y hay muchas referencias en Internet que escriben Rozabales.
La Iglesia y la parroquia eclesiástica tienen el nombre de Santa María de Rozavales.
La Ley 3/1983, de 15 de junio, de normalización lingüística, dispone en su artículo 10 que los topónimos de Galicia tendrán como única forma oficial la gallega. El mismo artículo establece en su número 2 que corresponde a la Xunta de Galicia la determinación de los nombres oficiales de los municipios, de los territorios, de los núcleos de población, de las vías de comunicación interurbanas y de los topónimos de Galicia.
La parroquia civil de Rozavales (Rozabales) pertenece al municipio de Monforte de Lemos. A 1 de Enero de 2019 tenía una población de 29 habitantes distribuidos  en nueve lugares (A Fonte, A Infesta, Cacabelos, Costaneiro, Penedo, Rozavales, Rubín, Salgueiros y Salvadur). Es la típica feligresía del interior de la provincia de Lugo constituida por un reducido vecindario y un típico modelo bajomedieval de distribución de la población, que
parece haber surgido de la mano de la fundación de su iglesia parroquial
como centro aglutinador de una comunidad de fieles cristianos (feligresía) dirigidos por un “cura de almas” o párroco (parroquia)
bajo patrocinio real y eclesiástico
con la finalidad de cristianizar el lugar al mismo tiempo que se impulsaba el asentamiento de población en el territorio y su explotación.

Ubicación: 42°29′15″N  /  7°24′47″O

Código Postal: 27413
UBICACIÓN

La documentación consultada, induce a pensar que se originó en la Edad Media a partir de una población autóctona muy anterior. Topónimos como "Gangueira” o “Rubín” parecen indicar una posible “urbanización” del lugar en época romana a partir de un asentamiento humano mucho más  antiguo. Otros lugares como "Castro”, “Subcastro”, “Outeiro” o “Seara”, parecen sugerir un posible pasado minero de la feligresía y hacer referencia a la época prehistórica de la Edad de los Metales con la llegada de pueblos megalíticos y celtas a la búsqueda de metales y tierras en las que asentarse.

Está documentada, la existencia en la parroquia de un castro dominante "O Castrelado" en la Sierra de Salvadur"

y las Peñas de Santa Lucía parecen haber sido un lugar de culto pagano y también un pequeño castro,

existiendo en sus proximidades una posible mámoa.

Ciertos toponímicos como “Camino público”, “Camino da Costa”, ”Carreiroa”, “Carril”, “Encrucillada”, “Entre caminos”, “Porto”, “Rotea” o “Travesa” que en relación con la feligresía figuran en el Catastro de Ensenada, indican que

la feligresía contaba con una red de caminos que debieron desempeñar un papel importante en épocas anteriores,

lo que, junto a su proximidad al lugar en que se encontraba la barca para cruzar el río Sil,

hace suponer que serían utilizados por peregrinos a Compostela.

De ahí,

la presencia documentada en la feligresía, de la Orden de Roncesvalles y de la Orden de Santiago (Encomienda de la Barra),

una de cuyas misiones era vigilar las vías de comunicación y a los que transitaban por ellas.

LÍMITES DE LA PARROQUIA DE ROZAVALES
LÍMITES HISTÓRICOS

La división administrativa anterior a la primera mitad del siglo XIX, estaba establecida mediante Jurisdicciones, dependiendo de quien fuese el encargado de administrar justicia a los vecinos no nobles ni eclesiásticos en primera instancia, tanto en lo civil como en lo criminal. Se podía recurrir ante la Real Audiencia de la Coruña y, en algunos casos, ante la Real Chancillería de Valladolid.

Eclesiásticos y nobles, incluidos los hidalgos, eran juzgados por tribunales especiales constituidos por jueces de su misma condición, es decir los nobles por jueces que debían ser nobles y los eclesiásticos por eclesiásticos.

En las jurisdicciones podían estar integrados cotos, feligresías o partes de una feligresía, los cuales, tenían jueces propios.

En cada feligresía había un párroco o cura de almas de ahí que se le llamase curato al beneficio o conjunto de bienes que había en cada feligresía para que fuesen usufructuados por el párroco de turno y que se denominaba "el iglesario". El iglesario de Rozavales, era muy rico.

Además, había feligresías matrices y otras anejas lo que significa que en algún momento una feligresía se había dividido en dos.

La complejidad era tal que en 1834 se decide llevar a cabo una reforma administrativa que es la que rige más o menos hoy en día.

LÍMITES SEGÚN EL CATASTRO DE ENSENADA

Datos del Catastro de Ensenada extraídos del trabajo de Rosa Guntiñas Rodríguez: “La feligresía de Santa María de Rozavales a la luz del Catastro de Ensenada”

La feligresía está integrada en la Jurisdicción de Puebla perteneciente a Su Majestad (Dios le Guarde) “sin que conozca otros señoríos ni paguen por esta razón cosa alguna”.

Los vecinos de esta feligresía de señorío real, una excepción en el reino de Galicia, están exentos, pues, del pago de los llamados derechos señoriales y gozan de mayor autonomía pero, no del pago de los otros impuestos de carácter real y eclesiástico comunes al conjunto de las feligresías de la Tierra de Lemos y a todos los estamentos excepto el pago del servicio ordinario y extraordinario debido al rey sólo por el estamento no privilegiado o estado llano.

Demarcación

La feligresía tiene una superficie de ¼ de legua (1,3 Km.-- Legua castellana=5.572 m.)  de levante a poniente y lo mismo de norte a sur (1,3 Km.) que hacen en circunferencia 1 legua (5,5 Km=perímetro) que tardará en recorrerse “a pie” una hora y media.

Se trata, pues, de una pequeña feligresía de 1,69 Km2 que limita al levante (este) con Vilachá, poniente (oeste) con Villamarín, norte con Liñares (también lo hace con Sindrán) y sur con el coto de Frojende. División y demarcación que  “principiando” por el levante se inicia en la “Pena do Castelo” (“Peña del Castillo”), y sigue y baja al marco de la “Cruz de la Barreira” (Vilachá) bajando por el arroyo de “Forcadelas”  hasta “donde se junta con el del mismo nombre confinando por la parte sur con el de Frojende” y va subiendo al “Pico de los Siete” y en derechura a donde llaman “Os Rousos” confinando con Villamarín y sube por la cumbre del monte del “Pousadoiro” al “penedo de este nombre” confinando con Villamarín desde el marco de “Campelo” y de éste al de “Novas” desde donde sube, confinando por el norte con Liñares, al marco de la “Degolada” y por la cumbre de la sierra de la “Penela da ¿Paz?  o ¿Pal?”  va a dar y concluir en la “Pena do Castelo” que es la primera demarcación.

LÍMITES ACTUALES
 
 
 
 
 
ROZAVALES EN UNA RUTA MEDIEVAL DEL VINO

En varios documentos medievales procedentes de los archivos de los monasterios de San Vicente del Pino (en Monforte) y de Montederramo se comprueba que, dentro de la parroquia de Vilachá, las riberas de Val do Frade y O Ibedo pertenecían al monasterio de Montederramo y viñas de la Ribeira de Os Lagares pertenecían a San Vicente. En un documento del 29 de junio de 1281 conservado en el Archivo Histórico Nacional se establece que los dos monasterios llegan a un acuerdo sobre el uso de las aguas de Vilachá y que se disputan el dominio de los viñedos y el cobro de los diezmos.

Los dos monasterios, poseían en Vilachá bodegas en las que se elaboraba el vino. Entre los siglos XII y XVI, los vinos elaborados se transportaron a los citados monasterios, a Montederramo pasando por la parroquia de Torbeo después de cruzar el Sil en barcas desde Barxa a la Cubela y a San Vicente pasando por la parroquia de Rozavales.

En consecuencia:

la ruta Torbeo-A Cobela-Vilachá-Rozavales-Monforte

se utilizaba habitualmente para el transporte de mercancías.

RELACIÓN ENTRE ROZAVALES Y RONCESVALLES
BREVES APUNTES SOBRE RONCESVALLES

Está constatado que desde el siglo X han llegado a Compostela peregrinos de más allá de los pirineos.

La fundación y el desarrollo de Roncesvalles están directamente ligados al camino de Santiago.

Santa María de Roncesvalles constituyó el centro hospitalario y asistencial más emblemático de todo el Camino de Santiago y junto con Roma, Jerusalén y Compostela ha sido uno de los lugares más significativos de los peregrinos cristianos.

El Codex Calixtinus se escribió a mediados del siglo XII y en el libro V se describen las principales vías que atravesaban Francia: la turonense con origen en Tours, la lemovicense se iniciaba en Limoges, la podense comenzaba en Le Puy y la tolosana que enlazaba en Tolosa con el camino de Roma. Las tres primeras convergían en Ostabat antes de cruzar el Pirineo por el collado de Ibañeta (1066m.); la cuarta lo hacía por Somport (1632m.).

Desde Ostabat, pasado San Jean Pied de Port, los peregrinos se dividían en dos grupos, unos ascendían poco a poco hasta el collado de Lepoeder y otros iban por el valle de Valcarlos antes de acometer las duras pendientes que llevan a Ibañeta. En las inmediaciones de San Salvador de Ibañeta se reunían los dos caminos.

Siguiendo la máxima “huésped fui y me recibisteis” (evangelio de San Mateo 25, 35) empezaron a fundarse hospitales y monasterios para atender espiritual y corporalmente a los peregrinos que pasaban por el collado de Ibañeta.

Hay opiniones que defienden que el Hospital y Monasterio de Roncesvalles se crearon antes del siglo XII pero sólo existen citas poco fiables. Si bien se documentan albergues e iglesias en siglo XI, ninguna de ellas fue antecesora de la de Roncesvalles. Por ejemplo, en el siglo XI existían iglesia y hospital en la

población de Ronzasvals (actual Burguete)

 

que después de sucesivas donaciones en 1219 fue donada a los canónigos de Roncesvalles.

También existía el “monasterio noble y real” de Ibañeta, consagrado a San Salvador que terminó siendo adquirido por el priorato de Roncesvalles en 1271.

Desde principios del siglo XII, el monasterio de Ibañeta y el hospital de Ronzasvals comenzaron a ser insuficientes para atender el creciente número de peregrinos por lo que,

Sancho de Larrosa (también se le menciona como Sancho de Rosas)

 

obispo de Pamplona desde 1122 hasta su muerte en 1142, fundó en 1127 (según la mayoría de autores) una “casa de recepción de peregrinos y necesitados” para lo que contó con la colaboración del rey Alfonso-I el Batallador, de nobles y de particulares. La Carta de Fundación y Dote del hospital e iglesia de Roncesvalles afirma que morían miles de peregrinos a causa de las tormentas de nieve y los ataques de los lobos. Inicialmente ubicada “en el vértice del monte llamado Roncesvalles”, en 1132 se trasladó a su actual emplazamiento al pie del collado.

Sancho de Larrosa creó una cofradía de laicos y eclesiásticos (monjes de la regla de San Agustín) y escribió unas Ordinaciones (Disposiciones) que asegurasen su buen gobierno. La cofradía no fue suficiente y en 1135 se puso al frente del hospital una colegiata de canónigos, presidida por el prior Sancho.

En 1137 el papa Inocencio II tomó Roncesvalles bajo su protección. El Códice Calixtino describe que en la década de 1140 estaba a pleno funcionamiento y la religiosidad de la época consiguió que de toda Europa Occidental se realizasen grandes donaciones al hospital. Se construyeron edificios para el hospital, la iglesia, claustro y dependencias para los monjes, parroquia para los vecinos, almacenes, un tanatorio con capilla para los muertos. Con el transcurso de los siglos se han construido nuevas edificaciones que en algunos casos destruyeron las primitivas.

Desde el comienzo, la comunidad de canónigos veneró a Santa María, titular del templo. La devoción a la Virgen pirenaica se expandió por el reino navarro y más allá de las fronteras.

Desde toda Europa Occidental se hicieron donaciones:

 

Aragón, Guipúzcoa, La Rioja, Castilla, León, Valencia, Andalucía, Portugal, Gascuña, Languedoc, Borgoña, Champaña, Inglaterra e Italia. Como resultado, Roncesvalles llegó a tener casas, por ejemplo, en Zaragoza, Soria, Valencia, Sevilla, Toulouse, Montpellier, Londres, Bolonia

 

y en la parroquia de Rozavales.

LA IGLESIA PARROQUIAL DE ROZAVALES
PERTENECIÓ A LA ORDEN DE RONCESVALLES

En un documento  conservado en el Tumbo B de la Catedral de Santiago, del cual, existe una edición publicada por María Teresa González Balasch en 2004 y cuya referencia de publicación es:

 

GONZÁLEZ BALASCH, María T., Tumbo B de la Catedral de Santiago, Santiago de Compostela, Cabildo de la SAMI Catedral - Seminario de Estudios Gallegos, 2004, pp. 107-108.

 

Y la signatura del volumen y documento en el Archivo es: ACS, CF33, fols. 16v-17r.

 

se manifiesta que

el 17 de abril de 1193 el rey Alfonso IX (gran impulsor del Camino de Santiago)

concede la Iglesia de Santa María del Salvador al Hospital de Roncesvalles.

En el texto en latín, se dice que la donación se produjo en el año 1231, pero como hasta el siglo XV en la zona occidental de la Península Ibérica se solía empezar a contar los años en el año 38 a.C., habrá que restarle 38 para obtener la contabilidad actual, por lo que, la donación se produjo en el año 1193 d.C., lo cual ya realiza María Teresa González Balash al inicio del documento.

Al poner la fecha se refieren al lugar como “Pinum” es decir “Pino” que es el nombre que tenía Monforte hasta que Alfonso IX lo cambia por el de Monfort. Cosa que no hicieron los benedictinos de Monforte pues, el monasterio ha seguido llamándose “San Vicente del Pino”.

Por otro lado, el documento, en latín, se refiere a Roncesvalles como “Roscidavale” y llama a la Iglesia Santa  María del Salvador.

Un poco más abajo puede verse un documento en el que se dice que dicha iglesia se encuentra

en el episcopado de Lugo, tierra de Lemos, en un lugar próximo a Montem fortem. 

ANOTACIÓN DE ELÍAS VALIÑA

Elías Valiña (investigador e impulsor de las rutas a Santiago) en 1983, menciona una tradición en la que se dice que en Rozavales había un hospital de peregrinos.

TOPONIMIA DE ROZAVALES

Nicandro Ares Vázquez, eminente filólogo y miembro de la Real Academia Gallega, entre sus muchos trabajos ha dejado uno titulado "Toponimia do Concello de Monforte de Lemos" en el cual trata sobre la toponimia de todas las localidades y lugares del municipio de Monforte de Lemos. (Agradezco a Francisco García Gondar la localización de dicho trabajo).

En la toponimia de Rozavales, escribe entre otras cosas lo siguiente:

<<En 1220 Alfonso IX sentencia en una causa que tenía el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil:

“cum fratribus de Runciavalle, super quodam casale in Sauto”

En 1227 Marina Petri escribe en su textamento

“ad cofrariam de Rozavales I solidum”

En 1257 el presbítero Petrus Iuliani escribe en su testamento:

“ad confratriam sancte Marie de Rozavalles I solidum”

En otro testamento del siglo XIII, Iohannes Lupi dice:

“mando Ronciavallibus III solidos”

En 1413, Lourenzo Dominguez manda a la:

“confraría de santa María de Guadalupe e de Roçavales, senllos moravedis”.

Se cita Ronca Vallis en el índice.

 Algunas de estas formas se asemejan a Roncesvalles, desfiladero en los Pirineos>>.

ESTUDIO FILOLÓGICO DE GONZALO NAVAZA

El filólogo y profesor universitario Gonzalo Navaza, que ha sido miembro de la Comisión de toponimia del Gobierno Gallego, realizó un estudio sobre la toponimia de varias localidades gallegas. Según la tesis de Gonzalo Navaza, los nombres de varias ciudades gallegas no son heredados de la toponimia antigua, sino creaciones medievales que impuso el rey Alfonso IX en el momento de la concesión de su foro o carta de población. Para Navaza, Rozavales es el ejemplo más antiguo documentado y no relacionado a una carta de población.

El nombre antiguo de la parroquia de Rozavales era Santa María de Salvadur pero, al concederla a la Orden de Roncesvalles (fundada en 1127 por el obispo de Pamplona y el rey Sancho III de Navarra) que se dedicaba al auxilio de los peregrinos a Santiago le cambia el nombre por el de Santa María de Rozavales.

Por esa época Alfonso IX también cambió el nombre de Monforte que anteriormente se llamaba Pino. 

El verbo gallego Rozar procede del verbo latino "ruptiare" que significa romper o roturar. En consecuencia, Rozavales significa valle roto o roturado. Roncesvalles hace referencia a unas tierras que fueron roturadas para hacer cultivos. En consecuencia, Alfonso IX traduce al gallego Roncesvalles y lo transforma en Rozavales.

Por otro lado, argumenta Navaza, Roncesvalles era un lugar muy vinculado a las peregrinaciones y a las leyendas sobre Carlomagno, al cual, se le relacionó durante mucho tiempo con el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago como se refleja en la Historia de Turpín del Códice Calixtino, aunque en realidad, no tuvo ninguna relación con las peregrinaciones. Parece razonable que a Alfonso IX, gran promotor de los caminos de Santiago, le pareciese un nombre adecuado para una parroquia gallega atravesada por una ruta de peregrinos en la que se crea un hospital de la Orden de Roncesvalles.

El nombre de Salvadur se mantiene en uno de los núcleos de población que forman la parroquia de Rozavales y es donde probablemente instaló el hospital la Orden de Roncesvalles.

De lo anterior se deduce que:

Rozavales es sin duda un topónimo 100% jacobeo pues, tiene una relación directa con la peregrinación a Santiago. Y en Rozavales existió un hospital de peregrinos regido por la Orden de Roncesvalles.

INTERCAMBIO ENTRE EL ARZOBISPO DE COMPOSTELA Y EL PRIOR DE RONCESVALLES DE LA IGLESIA DE ROZAVALES CON UNA IGLESIA FRANCESA

El 23 de septiembre de 2020 a las 19:59, recibo un correo electrónico de  Bertrand Saint Macary (presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de los Pirineos Atlánticos) en el que me da cuenta de que, existe una escritura del 10 de julio de 1246, por la que, se produce un intercambio de dos propiedades entre el Arzobispo de Compostela  y el Prior de Santa María de Roncesvalles, por el cual, el Arzobispo de Compostela y su capítulo ceden o intercambian con el Prior y la comunidad de Roncesvalles, la iglesia de San Vicente con su hospital, sus derechos y todas sus dependencias, situada junto al antiguo San Miguel (Francia) y propiedad de Compostela, con la iglesia de Santa María del Salvador, con sus posesiones, sus herencias, sus derechos y todas sus dependencias, situada en el obispado de Lugo en el territorio de Lemos cerca de Mont Fort Propiedad de Roncesvalles. La cuestión la ha hecho pública en una presentación en la Universidad de Navarra. Me envía copia de la transcripción de la escritura en Latín, Francés y Español.

En la presentación realizada en la Universidad de Navarra, las diapositivas que hacen referencia al tema son las siguientes:

La Asociación de Amigos del

Camino de Santiago de los Pirineos Atlánticos

ha sido Premio Elías Valiña 2019,

en compartición con

la Asociación Jacobea de Almería, Camino Mozárabe

 
 
 
 
 
OTRAS INVESTIGACIONES QUE CONFIRMAN QUE
ROZAVALES ESTÁ EN UNA RUTA DE PEREGRINACIÓN A SANTIAGO
STA. MARÍA DE ROZAVALES A LA LUZ DEL CATASTRO DE ENSENADA

Rosa María Guntiñas Rodríguez, en su investigación en el Catastro de Ensenada sobre la feligresía de Santa María de Rozavales, llega entre otras, a las siguientes conclusiones:

Los datos proporcionados por el Catastro de Ensenada revelan que fueron los monjes repobladores del medievo (cluniacenses/regla de S. Benito) y familias hispano-godas las que debieron repoblar el término de la feligresía tras la invasión musulmana (711) y a ellos se unirían, posteriormente, la Orden Militar de Santiago (Encomienda de la Barra/monjes-caballeros/regla de S. Agustín) que ocuparían a partir de los siglos XII-XIII aquellas zonas de realengo más extremas y montañosas acompañados de algunas familias de campesinos-ganaderos-guerreros procedentes de las zonas cristianas (migrantes que iban y venían a la procura de refugio, medios de subsistencia y, asimismo, dispuestos a defenderse de cualquier posible amenaza).

 

En el siglo XII, los reyes de León y magnates eclesiásticos (Alfonso VII y el Obispo de Ourense, D. Adán) con el consentimiento de los abades benedictinos (cluniacenses/cistercienses), ceden Sta. María de la Barra y el castillo del Caurel con sus posesiones a la Orden Militar de Santiago, tanto para protegerlos de la “rapiña” y saqueo de la nobleza, como para desempeñar labores de ayuda y asistencia en las vías o caminos utilizados por los peregrinos a Santiago y viajeros en general. 

El análisis del patrimonio de Tomás Rodríguez Casanova en el Catastro de Ensenada pone de manifiesto que el lugar de “Rubín”, “Cacabelos” y “Costaneiro” junto con la “Encrucillada” o intercesión de los caminos que los atraviesan son tierras bajo dominio de la Encomienda de la Barra (“Costaneiro”) y el monasterio monfortino de S. Vicente del Pino (“Cacabelos”) mientras que la Capilla de la Virgen de la O fue dotada, entre otras, con tierras en “Travesa” y “Rotea”.

Diversos toponímicos como “Encrucillada” revelan que la feligresía contaba con una red de caminos que debieron de desempeñar un papel importante. La Encrucillada era y es, el lugar donde confluyen el camino procedente de Vilachá y el camino de carro de “Las Penelas” procedente de “Barja” (Coto de Frojende-Villamarín) donde estaba ubicada la barca que permitía atravesar el rio Sil desde Torbeo o Castro Caldelas en dirección a Monforte o viceversa.

El Madoz, recoge, a mediados del siglo XIX, la existencia de dicho camino especificando que es malo pero que lleva hasta una barca que permite cruzar el rio Sil.

Próximos a la encrucillada se encuentran los lugares de “Salvadur” (en el que la Capilla de la Virgen de la O (iglesia parroquial de S. Julián de Tor) poseía dos casas) y “Rubín” (en el que la Encomienda de la Barra (Orden Militar de Santiago) poseía otras dos casas).

El toponímico “Salvadur” parece indicar que se trataba de un pequeño albergue-hospital o de asistencia al necesitado y al peregrino.

Además, al estar la feligresía próxima al lugar donde se ubicaba la barca que permitía atravesar el río Sil, se comprende la presencia de la Orden de Santiago (Encomienda de la Barra) en la feligresía pues, las Ordenes Militares solían vigilar los lugares más peligrosos, como los pasos de ríos y puertos y, en general, los extensos dominios reales de difícil ocupación y control, en consonancia con la religiosidad popular surgida en la Edad Media, cuya forma más visible era la peregrinación, acorde con la obra de S. Agustín que desarrolló la idea de que la vida era sólo un camino, un peregrinar hacia la otra vida. En esta labor, también colaboraron los monjes cluniacenses con vestimenta negra del monasterio de San Vicente del Pino, los cuales, poseían la propiedad de una parte de las tierras fértiles de la feligresía.

Por otro lado, ciertos apartados de gastos del año 1809 sugieren que el contingente de tropas francesas dirigidas por el general francés Soult, se dirigieron desde Monforte de Lemos hacia Torbeo pasando por Rozavales y el camino de carro de las “Penelas” para acceder a la barca que les permitiese atravesar el rio Sil, barca que destruyeron.

Por todo ello, se puede afirmar que Rozavales, lo mismo que Vilachá, era uno de esos puntos “sensibles” de entrada y salida de Galicia desde épocas antiguas, y una de las rutas seguidas por soldados, comerciantes y peregrinos, de ahí la presencia de los cluniacenses, santiagueses y repobladores foráneos.

Así pues, parece evidente que por la feligresía transcurriría una de las llamadas vías secundarias del Camino de Santiago ya que, por lo menos hasta mediados del siglo XIX, por ella transcurría esa vía de comunicación que enlazaba Torbeo (Castilla) y Castro Caldelas (Ourense/ Portugal) con Monforte de Lemos (Lugo/Castilla) a través de una barca que permitía atravesar el rio Sil y enlazaba con la “Encrucillada” de Rozavales en la que confluían el camino procedente de Vilachá, (posiblemente una antigua calzada romana, en cuyas márgenes habrían surgido los lugares de “Cacabelos” y “Salvadur”), y el camino de carro de la “Penelas”, que bordeaba el lugar de “Rubín”, procedente de “Barja” (Villamarín).

 
ROZAVALES: LA MONTAÑA AMABLE DE MONFORTE DE LEMOS
DESDE DONDE LA NIEBLA SE VE PERO NO SE SIENTE

JOSÉ ZORRILLA

Por cima de la montaña
que nos sirve de frontera,
te envía un alma sincera
un beso y una canción;
tómalos; que desde España
han de ir a dar, vida mía,
en tu alma mi poesía,
mi beso en tu corazón.
Tu padre, tras la montaña
que para ambos no es frontera,
lleva la amistad sincera
del autor de esta canción.

Recibe, pues, desde España
beso y cantar, vida mía,
en tu alma la poesía
y el beso en el corazón.
Si un día de esa montaña
paso o pasas la frontera,
verás el alma sincera
de quien te hace esta canción,
que la hidalguía de España
es quien sabe, vida mía,
dar al alma poesía
y besos al corazón.

La ciudad de Monforte de Lemos se encuentra en el Valle de Lemos, encajado entre los cañones del Sil y del Miño y recorrido por el río Cabe y sus afluentes. Es una zona húmeda y fértil pero durante la época invernal son frecuentes las nieblas. Como todo valle, en realidad una alto planicie, se encuentra entre montañas y dentro del municipio, la parroquia de Rozavales posee las más altas cotas del municipio salvo el monte Vidual en el linde con el municipio de Sober.

Cuando en la ciudad, el valle y el cañón del Sil están cubiertos por la niebla, en Rozavales luce el sol.

Incluso entre Penedo y las Peñas de Santa Lucía hay instaladas Placas Solares.

(Clic para ampliar imagen)

PEÑAS DE SANTA LUCÍA
(LA MONTAÑA SAGRADA DE MONFORTE DE LEMOS)

Colindante con la Iglesia de Rozavales, se encuentra el monte de “Sta. Lucía” o “Peñas de Sta. Lucía” desde las cuales, se domina todo el entorno de la feligresía en varios kilómetros a la redonda y además hay una visión directa con el monasterio de San Vicente del Pino y el Castillo de los Condes de Lemos en Monforte.

 

Según Rosa María Guntiñas, las Peñas parecen ser un antiguo templo pagano y lugar de peregrinación y visita “rebautizado y cristianizado”, posiblemente, por monjes de Cluny.  Hay que tener en cuenta que, la festividad de Sta. Lucía se celebra el día 13 de diciembre, y en la Edad Media, debido al retraso acumulado por el calendario juliano, coincidía con el solsticio de invierno, que era un período de renovación y de renacimiento (renovarse y renacer el sol tras su paulatina muerte iniciada en el solsticio de verano) lo que conllevaba celebraciones y rituales en diversos pueblos y culturas.

En la pared rocosa hay tallados unos tramos longitudinales e inclinados de derecha a izquierda (no accesibles) que han sido bautizados como “las escaleras del revés” lo que lleva a intuir que su finalidad era, posiblemente de carácter ritual, para “visualizar” la trayectoria de los rayos del Sol al amanecer del solsticio de invierno, es decir, la resurrección del dios Sol y el renacer de la Vida después de la Muerte.

Por lo que, Sta. María de Rozavales ya fue una vía de peregrinación antes de ser una de las vías secundarias de peregrinación a Santiago.

Lo que coincide con lo manifestado en la WEB "Cultura de Galicia" de la Xunta de Galicia: https://www.cultura.gal/es/ocupacion-historica-territorio

Pongo a continuación un recorte de dicho artículo:

Por otro lado, según una tradición popular oral, que se ha mantenido entre los vecinos hasta el siglo XX, el lugar de las Peñas de Santa Lucía, fue bautizado por sus antepasados con el nombre de “As Mouras”, nombre relacionado  con los “mouros” (personajes típicos de las leyendas gallegas). Mouros en Galicia significa antiguo o desconocido y por ello fantástico. En consecuencia, se fue transmitiendo la idea, de generación en generación, de que el lugar había sido habitado por gentes de etnia, cultura y religión diferentes. Asimismo, el hecho de que se emplee el femenino y no el masculino para designarlo, se puede interpretar como que, se trataría de una especie de santuario atendido por mujeres (¿sacerdotisas?) y/o dedicado a divinidades femeninas y relacionado con el culto a la muerte y la vida inmortal en el Más Allá.

Todo lo anterior,  justificaría la creación de la Iglesia de Rozavales, dada la costumbre de la Iglesia Católica en convertir las fiestas paganas en cristianas.

ACCESO A LAS PEÑAS DE SANTA LUCÍA

Los accesos a las Peñas de Santa Lucía están impracticables. En Febrero de 2021, la maleza impide llegar hasta las Peñas como puede comprobarse en las imágenes siguientes. Para su estudio detallado como un templo pagano es necesaria una limpieza de los caminos y de las Peñas.

(Click en cada Imagen para ampliarla)

Por otro lado, al hacer la necesaria limpieza, habrá que tener cuidado de no destruir un montículo que se observa frente a las Peñas del lado de Rozavales pues, al enseñarle la fotografía a un arqueólogo de la Diputación de Lugo, dijo que era una mámoa o tumba megalítica.

CASTRO "O CASTRELADO"

También denominado "Pena do Castelo" se encuentra en la Sierra de Salvadur a 764 msnm. La localidad más cercana es Salgueiros de la parroquia de Santa María de Rozavales perteneciente al municipio de Monforte de Lemos.

Un 70% de su superficie pertenece al municipio de Monforte de Lemos y el resto al municipio de Puebla del Brollón.

Según trabajos del arqueólogo Iván Sánchez ocupa una superficie de 6500 m2. . Estima que es de la edad del hierro. Se conservan en buenas condiciones dos murallas de planta oval que integran dentro de sí las peñas naturales existentes y varios fosos.

Según la página WEB de la Asociación de Vecinos de Vilachá, las piedras del interior han sido llevadas por los vecinos de Vilachá para construir muros de los pataos (bancal con más de dos hileras de cepas) y paredes (bancal con una hilera de cepas) de las viñas. Otros opinan que las piedras de los pataos y paredes procedían del propio terreno en que se encuentra la viña.

RELATOS DE VECINOS
  • Hay una roca con el aspecto de un asiento como si alguien lo hubiera tallado.

  • Hay unas vistas impresionantes hacia Rubín, Castro Caldelas, Puebla del Brollón y parte del Castillo de Monforte.

  • La tradición oral siempre lo situó en Monforte, y eran los vecinos de Salgueiros por proximidad, los que aprovechaban su uso (pastoreo, leña, labranza...), es más, siempre se le llamó el castro de Salgueiros.

  • Según vecinos, en un inventario de la Xunta sobre el Castrelado, lo documentan como un Castro dominante posiblemente del siglo II, no se puede acceder a su interior por el estado de conservación, pero aún hoy se aprecia el foso y se puede caminar sobre su muralla.

  • Fuera de la muralla, se pueden ver restos de una pequeña pared de forma circular.

  • Dentro había como una cueva con paredes en la que nos metíamos los niños y las personas mayores decían que allí se escondían los mouros.

  • Otros comentan que se han recogido monedas y cerámica en el lugar.

LEYENDAS
  • Según una leyenda, en el lugar había "unas escaleras sin fondo" lo que se puede interpretar como unas escaleras sin retorno posible que acceden a un inframundo como una cámara  subterránea  de  enterramiento  o un refugio de la población autóctona tras una invasión. En este último caso, la leyenda puede referirse a la llegada a la comarca de los romanos y posterior cristianización con el consiguiente impacto cultural sin retorno posible que ello supondría .

  • Según otra leyenda (que también se da en otros lugares de Galicia), una joven llamada Isabel fue engañada por una mora que la llevó al Castrelado y cuando sus vecinos salieron a buscarla oyeron decir a la mora “non hay Sabeliña, nin hai Sabelón, que se está cocendo, no meu caldeiron”.

COMO LLEGAR AL CASTRELADO
 
 
 
LA IGLESIA PARROQUIAL
LA IGLESIA DE ROZAVALES
PODRÍA SER DE ORIGEN PRERROMÁNICO

La primera vez que se consideró la posibilidad de que la iglesia de Rozavales tiene sus orígenes en la época prerrománica, fue en la obra editada por el Ministerio de Cultura en 1981: “Inventario artístico de Lugo y su provincia”, obra en la que colaboró Elías Valiña. Sin embargo, hasta ahora no se le ha prestado mucha atención pues, debido a las reformas que ha sufrido, vista por fuera no parece tener nada especial. Pero su valor histórico puede ser considerablemente mayor de lo que se supone.

Características especiales:

  • Algunas partes de los muros parecen prerrománicas.

  • Una pequeña ventana de piedra situada en la zona del altar es de tipo prerrománico. Cómo el prerrománico hace referencia a los años comprendidos entre el siglo IV y el X, la iglesia se fundó antes del año 1000 d.C.

  • Según Gonzalo Navaza, el nombre inicial de la iglesia "Santa María de Salvadur" indica también que se fundó en los primeros siglos de la Edad Media pues, Salvadur significa salvador y la terminación en "ur" en vez de en "or" indica que fue tomada directamente del latín.

  • Tiene una planta de cruz griega, lo cual, es poco común en Galicia y único en la Ribeira Sacra.

  • Los tres arcos que se encuentran en su interior (construidos posiblemente entre los siglos XVI y XVIII) arrancan directamente del suelo y no de unas columnas. 

  • El 17 de abril de 1193 el rey Alfonso IX (gran impulsor del Camino de Santiago) concede la iglesia parroquial a la Orden de Roncesvalles estrechamente relacionada con el Camino de Santiago.

  • El 10 de julio de 1246, el Arzobispo de Compostela recupera la iglesia intercambiándola con el Prior de Santa María de Roncesvalles por la iglesia de San Vicente situada junto al antiguo San Miguel (Francia).

El Ayuntamiento de Monforte de Lemos debería encargar un estudio detallado de la iglesia para ver si merece ser declarada Bien de Interés Cultural y ser incluida en el Patrimonio Histórico de Monforte de Lemos, de la Ribeira Sacra y del Camino de Invierno.
LA IGLESIA PARROQUIAL
 
Resumen de Elena Guntiñas Rodríguez de un trabajo de Rosa María Guntiñas Rodríguez
Está consagrada a la Asunción de la Virgen
 
e íntimamente relacionada con el tema de la muerte y resurrección, según se puede deducir de las capillas laterales del crucero. 
En los siglos XVIII y XIX se hicieron obras de restauración (pintura, carpintería, albañileria...) que fueron sufragadas por dos cofradías existentes y los vecinos de la parroquia.

 

Las fuentes documentales indican que las cofradías existen al menos desde el siglo XVIII, siendo una la del Santísimo, y la otra la de la Virgen del Carmen, a las que pertenecían las Capillas del Santísimo y de la Virgen del Carmen respectivamente. Inicialmente la dirección de las Cofradías recayó en dos familias, siendo la del Santísimo la  de la Casa de Rubín, pero a partir de 1856, esta Casa asume la dirección de las dos Cofradías.

 
Son interesantes los tres retablos supervivientes, de los cuales, dos obedecen a las características estilísticas del taller de los Castinandi. 
ALTAR MAYOR

Dedicado a la Asunción de la Virgen. Es el típico retablo mixto en el que se combina arquitectura, pintura y escultura. Está realizado en madera policromada y jaspeada que imita el mármol y está constituido por dos cuerpos. El cuerpo inferior está dividido en tres calles, separadas por columnas de orden corintio, conforme a las nuevas normas académicas neoclásicas, para dar cobijo a la imagen de la Asunción en la central y a las de Sta. Lucía en el lateral izquierdo y a S. Antonio con el Niño en brazos en el derecho, ambas enmarcadas bajo un arco de medio punto, destacando la profusión de dorados y una paleta rica en colores cálidos (rojos, amarillos).

Sin embargo, el cuerpo superior se limita a una sola calle para cobijar una pintura del típico Cristo Crucificado y que se íntegra en el cuerpo inferior a través de unas volutas laterales en consonancia con el frontón o ático que remata el conjunto.

Está en línea con los gustos neoclásicos pero con resonancias barrocas y rococós, la paleta predominante es ya la típica del neoclasicismo, concretamente el verde, a partir del friso de separación, con toques rojos y dorados en los complementos decorativos exteriores lo que parece denunciar la intervención en la ejecución del retablo de dos artistas ya que el contraste entre el primer y segundo cuerpo es evidente.

 

La ejecución artística del retablo en el siglo XIX, responde a las características de la escuela monfortina de Castinandi. Probablemente fue realizado por D. José Casanova Cortiñas de la Casa de Rubín, por mediación de su tío D. Cayetano y su primo hermano D. Cristóbal (Dueño de la Casa de Rubín).

RETABLO DE LA
VIRGEN DEL CARMEN

Es la patrona de la feligresía. Está al lado izquierdo del crucero. También se puede atribuir a D. José Casanova Cortiñas. (s. XIX)

Es de un solo cuerpo y de una sola calle que alberga la imagen de bulto redondo de la Virgen. Responde, desde el punto de vista artístico, a los postulados del academicismo neoclásico del taller de Castinandi tanto en los jaspeados en tonos azules de las dos columnas clásicas que sostienen el entablamento que da paso al ático ya incrustado en el simple entarimado de madera de la cubierta como en el empleo de los fríos tonos pasteles que aparecen en el resto del retablo, sólo rotos por algunos toques de dorados y rojos en la decoración vegetal que cubre los guardapolvos laterales y parte del camarín de la Virgen pero ya muy alejados de la riqueza de colorido de la parte inferior del retablo del altar mayor.

No así las columnas y los elementos decorativos a base de formas vegetales enroscadas o “rococós” combinadas con alguna roseta, que responden a las mismas características del segundo cuerpo del altar mayor.

Tiene el ático adosado a la techumbre y es el típico frontón semicircular. Está realizado en dos piezas ensambladas representando en la superior el tema del Padre Eterno y en el inferior la tradicional representación, de forma no dramática, de la Vida y la Muerte en forma de Sol y Luna con rostros infantiles que flanquean la imagen del Niño Redentor, bajo la atenta mirada del Padre en una atmósfera nival de “copos de algodón”.

RETABLO DEL SANTÍSIMO

Probablemente más antiguo que los anteriores debido a su  estilo más barroco o rococó, con gran profusión de elementos decorativos a base de rosetas, bellotas y temas vegetales en las partes exteriores en contraste con la sobriedad de la parte central basada en la estética neoclásica de los jaspeados. No obstante, la paleta tonal es la misma (dorados, rojos, verdes, azules) por lo que no sería descartable que la policromía fuese obra de D. José.

Talla de madera anterior a 1800, repintada por el pintor monfortino D. Manuel Pérez Castinandi en 1846. (Posiblemente del siglo XIV).

<<Virgen con Niño que parece representar la alegría de cualquier madre que sostiene en su regazo a su hijo pero con la mirada “perdida” sin responder a la de un hijo que parece debatirse, como la madre, entre la “ternura” filo- maternal  de  la  infancia  y  la  “responsabilidad”  de  la madurez de ahí que como niño lleve una mano al pecho de su madre y ésta le coja uno de sus pies desnudos pero al mismo tiempo como Niño-adulto sea responsable del resto de la Humanidad y sostenga con la otra mano una pelota o “juguete” infantil, a modo de el Globo terrestre, pero asumiendo  su  propia  responsabilidad como  debe  asumir cualquiera adulto de ahí esa mirada “implorante” hacia la madre que le sonríe pero la rehúye conocedora como toda madre de la incertidumbre que supone el mero hecho de “crecer” y “vivir”>>.

Comentario de Rosa Guntiñas Rodríguez

Talla de madera anterior a 1800, repintada por el pintor monfortino D. Manuel Pérez Castinandi en 1846.

<<No es la típica imagen de la Dolorosa rota por el dolor, sino más bien, la de una Madre que parece pedir “fortaleza” para aceptar la muerte de un hijo al que llora serenamente no dejando reflejar ese dolor salvo en esas manos cerradas y juntas en actitud suplicante como si se tratase de un reo atado por los grilletes del destino ante el cual sólo cabe resignación y aceptación>>.

Comentario de Rosa Guntiñas Rodríguez

<<Ambas imágenes parecen transmitir un mensaje de vida y muerte “gozosa”, tal vez, en consonancia con el sentir de los hombres y mujeres de la feligresía desde tiempo inmemorial. Valoración de la vida y aceptación resignada de la muerte>>.

Comentario de Rosa Guntiñas Rodríguez.

¿Qué es la Asunción de la Virgen María?

 

Durante un largo tiempo, se recibieron en el Vaticano numerosas peticiones de cardenales, patriarcas, arzobispos, obispos, sacerdotes, religiosos de ambos sexos, asociaciones, universidades e innumerables particulares, pidiendo que la Asunción corporal al cielo de la Virgen María fuera definida y proclamada como dogma de fe. Igualmente lo habían solicitado los asistentes al Concilio Vaticano I (1869-1870).

El 1 de mayo de 1946, el Papa Pío XII en su encíclica “Deiparae Virginis Mariae” pide a todos los obispos su opinión:

“Sinceramente ruego que nos informen acerca de la devoción de vuestro clero y pueblo (teniendo en cuenta su fe y la piedad) hacia la Asunción de la Santísima Virgen María. Más especialmente Queremos saber si vosotros, venerables hermanos, con su aprendizaje y la prudencia tomando en cuenta que la Asunción corporal de la Inmaculada Virgen María puede ser propuesta y definida como un dogma de fe, y si, además de sus propios deseos este es deseado por el clero y el pueblo”.

 

Sobre el resultado de la consulta, Juan Pablo II escribe:

“El resultado fue muy positivo: sólo seis respuestas de 1181 mostraron alguna reserva sobre el carácter revelado de esta verdad”.

El 1 de noviembre de 1950, el Papa Pío XII en la bula “Munificentissimus Deus” establece como una cuestión de fe revelada por Dios e infaliblemente propuesta por el magisterio de la Iglesia, el siguiente dogma:

 “44.- Por tanto, después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra,

pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo”.

 

“47.- A ninguno, pues, sea lícito infringir esta nuestra declaración, proclamación y definición u oponerse o contravenir a ella. Si alguno se atreviere a intentarlo, sepa que incurrirá en la indignación de Dios omnipotente y de sus santos apóstoles Pedro y Pablo.

Nos, PÍO, Obispo de la Iglesia Católica, definiéndolo así, lo hemos suscrito”. “Dado en Roma, junto a San Pedro, el año del máximo Jubileo de mil novecientos cincuenta, el día primero del mes de noviembre, fiesta de Todos los Santos, el año duodécimo de nuestro pontificado”.

 

Al ser una declaración “ex cathedra” definida infaliblemente por el Papa como dogma, es de obligada creencia para todos los católicos. Un dogma es una verdad de fe absoluta, definitiva, infalible, irrevocable e incuestionable revelada por Dios. Luego de ser proclamado no se puede derogar o negar, ni por el Papa ni por decisión conciliar.

¿Qué es la Dormición de la Virgen María?

 

Hay numerosas opiniones sobre si María murió y resucitó o si no llegó a morir. La opinión más generalizada es que María murió y luego resucitó. No obstante, el Papa Pío XII al declarar el dogma, se abstiene de definir esto como una verdad de la fe, se limita a afirmar la elevación del cuerpo de María al cielo. Por eso se habla de Dormición de la Virgen María y no de muerte y resurrección.

La asunción de la Virgen María es admitida por la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa, la Iglesia Ortodoxa Oriental y algunos protestantes como los Anglicanos. Todos ellos, están de acuerdo en que el cuerpo de María no sufrió corrupción y los que opinan que murió y resucitó, consideran su resurrección como un anticipo de la resurreción de los cuerpos al final de los tiempos.

Venancio Guntiñas Rodríguez

 
 
 

JAIME TORRES BODET

Con las manos juntas,
en la tarde clara,
vámonos al bosque
de la sien de plata.
Cogeremos rosas,
cortaremos ramas,
buscaremos nidos,
romperemos bayas...

Bajo los pinares,
junto a la cañada,
hay un agua limpia
que hace limpia el alma.

Bajaremos juntos,
juntos a mirarla
y a mirarnos juntos
en sus ondas rápidas...
Bajo el cielo de oro
hay en la montaña
una encina negra
que hace negra el alma:
subiremos juntos
a tocar sus ramas
y oler el perfume
de sus mieles ásperas...
Otoño nos cita
con un son de flautas:
vamos a buscarlo
por la tarde clara

ALDEA DE LA CUBELA (A COVELA)

La Cubela está situada sobre una pequeña llanura que no es natural, está justo encima de una explotación minera aurífera. Era una loma de montaña que fue derribada por la minería romana con la técnica de “ruina montium”. Según se mira a la aldea desde el meandro, la parte derecha era el frente de explotación que no se ve por la maleza existente.

El Sil hace miles o más bien millones de años, discurría por zonas diferentes a las actuales y su cauce ha variado mucho a través de los siglos. En épocas remotas dicho cauce discurría por encima de la aldea de A Cubela y al cambiar su curso dejó al descubierto los depósitos de minerales y sobre todo los de oro.

Los romanos establecieron dos tipos de explotaciones:

Las de abajo eran explotaciones de depósitos aluviales (mucho barro, técnica de ruina montium para derribar la montaña y luego separar las piedras -moradellas- y lavar el barro para obtener el oro).

Las de mucho más arriba como el Covallón y la Mina de la Toca en el Caurel, eran explotaciones primarias. El oro se obtenía machacando las rocas de cuarzo.

EL ECOSISTEMA DE BARXA- FROXENDE (MONFORTE DE LEMOS)
UN LUGAR ÚNICO EN EL CAÑÓN DEL SIL

La zona es descrita por un experimentado senderista (masrutas y menosrutinas) de la siguiente manera:

En esta zona de fusión de vegetación mediterránea con atlántica, pequeños arroyos forman entornos húmedos, verdes y frondosos. El sendero nos guía hasta la aldea de Barxa, la belleza del lugar es indiscutible, rodeada de arboleda, sobre el río Sil. El siguiente tramo tiene gran encanto. Lo recorremos pegados al Sil, y en medio de una enorme variedad de especies vegetales que forman un auténtico jardín botánico. Los sonidos de la fauna son innumerables, los pajarillos entonan alegres melodías.
ALDEA ABANDONADA DE BARXA
ALDEA ABANDONADA DE FROXENDE

(Click para ver las imágenes)

EXISTENCIA DE DOS BARCAS ENTRE BARXA Y A CUBELA EN EL SIGLO XVIII

Rosa María Guntiñas Rodríguez, en su investigación en el Catastro de Ensenada sobre la feligresía de San Pedro Félix de Villamarín, llega entre otras, a las siguientes conclusiones:

Debieron de ser, como en Vilachá  y Rozavales,  los  monjes  cluniacenses de San Vicente del Pino y familias  hispano-germanas  los que repoblaron la feligresía de Villamarín tras la invasión musulmana (711) y a ellos se unirían, posteriormente, los monjes cistercienses de Montederramo y la Orden Militar de Santiago, posiblemente, acompañados de nuevas familias de campesinos-ganaderos-guerreros procedentes de las zonas cristianas.

Así pues, en Villamarín, como en Vilachá y Rozavales, estaban presentes todos los protagonistas que hicieron posible en la Edad Media el desarrollo de la peregrinación a Santiago de Compostela.  Camino  de  Santiago  que,  como  es lógico,  no  tendría un trazado único ni sería usado sólo por peregrinos, sino por todas aquellas personas que necesitaban desplazarse y que dependiendo del lugar de su residencia e intereses particulares de cada uno de ellos, seguirían distintos itinerarios a través de las diferentes vías  de  comunicación  existentes,  principales  o  transversales  y,  en  este  terreno,  el Catastro aporta datos sobre Villamarín que vienen a corroborar los ya aportados en Vilachá y Rozavales.

En el término geográfico de Villamarín, estaba incluido el coto de Frojende, señorío de la Casa de Losada, al que sigue haciendo referencia el Madoz, un siglo más tarde, como el “Coto de Barja” situándolo enfrente de la “extensa y rica abadía y coto de Torbeo en una cuesta muy alta y poblada de castaños”.

El aprovechamiento de su parte ribereña había permitido disponer de un “puerto” fluvial en el rio Sil (meandro de la Cubela)

 

y a algunos vecinos obtener algún recurso dinerario como “barqueros” y, posiblemente, también como olivareros y pescadores, actividad esta última que no recoge el Catastro pero sí el Madoz que especifica que había pesca de lampreas, peces, truchas y anguilas.

El Interrogatorio General de la feligresía de Sta. Mª de Torbeo recoge en el Capítulo 29º que

hay en el “término (...) dos barcos que sirven para

el transporte de esta tierra

a la de Lemos, Quiroga y otras partes,

 

una propia de D. Isidro Rodríguez Casanova en el puerto de Torbeo pero del directo dominio de los curas de la feligresía “por cuyo reconocimiento” les paga 30 r., por “fuero en cada año” y que al presente la lleva en arriendo Domingo de la Fuente vecino del lugar de Barja (...) y otra en el mismo sitio que es propia de Benito de Aíra y José Rodríguez del lugar de Castro de Abajo. El Interrogatorio confirma, pues, la existencia de una barca para el transporte de personas y ganados pero, a mayores, la existencia de una segunda denominada de las ¿diligencias? pero que tiene poco tránsito como se puede leer en el documento adjunto.

Fotocopia de la página del Libro del Interrogatorio General del coto de Torbeo en que se registra la existencia de esas dos barcas.

EJE ROZAVALES-BARXA-FROXENDE
(EL PARAÍSO OLVIDADO DE MONFORTE DE LEMOS)
CAÑÓN DEL SIL

El Cañón del Sil, se extiende por los 25 km del río anteriores a su desembocadura en el Miño en Os Peares. Es una profunda garganta de roca y agua, sus laderas consisten en dos paredes que en algunas zonas se elevan hasta quinientos metros sobre sus aguas. El río describe amplias curvas y meandros, que forman algunos de los rincones más mágicos de toda Galicia.

El cañón del Sil, se produjo a lo largo de miles de años debido a dos factores principales: la erosión de las aguas sobre el lecho y procesos geológicos asociados a la tectónica de placas. El clima atlántico continental predomina en la zona entre las provincias de Lugo y Orense pero en ciertas zonas del Cañón hay un microclima distinto de características mediterráneas. Este microclima, permite que se desarrollen especies vegetales atlánticas y mediterráneas: robles y castaños entre grandes rocas de granito en las laderas de umbría y en las laderas de solana los alcornoques, madroños, lavanda, jara, orégano, romero, tomillo, la vid e incluso olivos en zonas más tranquilas y resguardadas.

Aves rapaces como el halcón peregrino o el milano negro, incluso la amenazada águila real, encuentran en las rocas altas de las escarpadas laderas un buen lugar donde anidar.
Además, existe una rica fauna: jabalíes, lobos, zorros, corzos, nutrias, anfibios y reptiles.
Las condiciones climáticas permiten que especies como patos y garzas pasen el invierno en el cañón del Sil.
A pesar de lo agreste del terreno, gracias a la construcción de bancales, esta tierra ha sido trabajada desde épocas anteriores a la época romana. Las especiales características de estas laderas, su gran inclinación, su orientación o el microclima de la zona son ideales para el cultivo de la vid. Los romanos plantaron y trabajaron la vid en las laderas del cañón, posteriormente, monjes eremitas se asentaron en estas laderas y se construyeron monasterios y se siguió cultivando la vid y produciendo vinos de excelente calidad.
Además, esta orografía abrupta se aprovecha para la producción de energía eléctrica. A lo largo del Cañón hay varios embalses que hacen que el agua descienda tranquila y sea navegable por embarcaciones como los catamaranes.
MEANDROS DE "BARXA - A CUBELA"

La zona entre el mirador de Barxa y la desembocadura del río Xan Xoán en el río Sil dentro de la ribera monfortina (unos 1500 m) ha merecido los más elogiosos comentarios de los senderistas que la han recorrido. Destaco los realizados por un experimentado senderista (masrutas y menosrutinas) que ha hecho rutas por todo el mundo:

Alcanzamos el mirador de Barxa, sobre el espectacular meandro de A Cubela. Sin duda, una imagen sin igual en el resto de Galicia. Un lugar para deleitarse, pura esencia de la Ribeira Sacra. La belleza de este lugar es inenarrable. La aldea de A Cubela queda en la orilla de enfrente, colgada sobre la ladera que cae al Sil, justo en este lugar donde el río describe un meandro de casi 360º.
Nos habríamos quedado mucho más tiempo, ensimismados contemplando este paisaje, pero la oscuridad se acerca y obliga a proseguir.

El meandro de Barxa-A Cubela, es una zona de interés geológico en la que, el río Sil a través de pizarras, micaesquistos y cuarcitas forma un meandro con una geometría y un paisaje excepcional. El Sil atraviesa un sustrato rocoso de dureza variable y lenta pero inexorablemente ha modelado el cauce hasta formar una curva de 180º.

En el meandro, el Sil se encuentra con cuarcitas, lo bastante duras para que tenga que rodearlas trazando una curva. En la orilla externa de la curva, la fuerza del agua produce una gran erosión y en la orilla interna de la curva, al tener el agua poca velocidad, se produce una gran sedimentación. Actualmente el agua está embalsada, si no lo estuvies, con el transcurrir del tiempo (millones de años), el río desgastaría las rocas duras y la corriente continuaría por un cauce más rectilíneo abandonando el meandro. Lo que actualmente es un hermoso meandro se transformaría en una especie de estanque semilunar que luego se llenaría con nuevos sedimentos.

 

La vegetación mediterránea se mezcla con la atlántica, se observan encinas, alcornoques, madroños, castaños, robles, laureles, fresnos, arces, serbales, jaras, … y numerosos tipos de plantas.

OTROS COMENTARIOS

 

El espectacular meandro que forma el río Sil en la zona de A Cubela es una maravilla de la naturaleza.
…..

 

Se trata de uno de los lugares más hermosos de A Ribeira Sacra, donde el río Sil hace un gran meandro. 

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SALVADUR

Es el lugar de la parroquia que conserva el nombre original de Santa María de Salvadur, cambiado por Alfonso IX cuando cede en 1193 la Iglesia a la Orden de Roncesvalles.

Según la tradición oral, conservada hasta la fecha, se encontraba aquí el albergue-hospital del peregrino instalado por la citada Orden de Roncesvalles.

Según las investigaciones de Rosa María Guntiñas Rodríguez en el Catastro de Ensenada, en Salvadur  la Capilla de la Virgen de la O (iglesia parroquial de S. Julián de Tor) poseía dos casas.

Por otro lado, hasta el primer tercio del siglo XX, se encontraba en el lugar la escuela de Rozavales hasta que la cambiaron al lugar de Rozavales.

En la actualidad, según el Instituto Nacional de Estadística, la habitan tres personas, un hombre y dos mujeres.