CASTELLÓN DE LA PLANA

EL CASTELL VELL
SITUACIÓN
Se encuentra en el cerro de la Magdalena al pie de las montañas que forman el Desierto de las Palmas, el punto más alto está a 111 m. sobre el nivel del mar. Su situación estratégica permite una visión de toda la comarca de la Plana Alta y mantener una comunicación visual con otros castillos próximos como el de Almenara y el de La Vilavella. Se podía así, ejercer un control directo sobre todas las alquerías de su distrito castral. Además, el cerro posee un desnivel pequeño pero empinado para facilitar las tareas defensivas.
INTERÉS
El Castell Vell es una de las fortificaciones de origen andalusí más importantes de la Comunidad Valenciana.
El Castell Vell es un referente de la arquitectura militar islámica debido al tapial calicostrado utilizado en la construcción de sus murallas.
Sus habitantes crearon la Ciudad de Castellón de la Plana en 1252 gracias al permiso otorgado por el rey Jaime I el 8 de septiembre de 1251 mediante Carta Puebla otorgada en Lérida.
En el cerro de la Magdalena, el tercer domingo de cuaresma, se conmemora todos los años la fundación de la ciudad de Castellón de la Plana  mediante la Romería de las Cañas, el día de “Magdalena Festa Plena” de las fiestas de La Magdalena.
El Castell Vell y la ermita de la Magdalena han sido declarados Bien de Interés Cultural.
ORÍGENES

Según las excavaciones realizadas, el cerro empezó a poblarse en la Edad del Bronce. En la Edad del hierro ya se construye un poblado ibérico amurallado, del cual, se han encontrado diversos restos datados entre los siglos VI y I a.C.:

  • Un poblado en la parte más alta del cerro.

  • Cerámicas y contrapesos de telares.

  • Cerámicas antiguas.

Pertenecientes a los siglos III y I a.C., se han encontrado:

  • Fragmentos de ánforas fenicias y romanas.

  • Un tramo de muralla y dos muros de calicanto.

Balbás en su "Libro de la Provincia de Castellón" de 1892, habla de que en los estratos inferiores del Castell Vell, se hallaron basamentos de columnas, monedas y sepulcros romanos. En excavaciones posteriores se encontraron restos romanos: tegulas, de las usadas en enterramientos y fragmentos de cerámica sigilata.

En la época romana imperial se abandona el cerro aunque se realizan visitas ocasionales, de las cuales dan fe, fragmentos de terra sigillata recuperados.

En la época musulmana, la población se distribuye por toda la Plana formando alquerías (pequeñas comunidades rurales o casas de labor con finca agrícola).

Según documentación encontrada, a finales del siglo XI se construyó un primer castillo denominado Castilgone ripa di mare del cual no hay evidencias arqueológicas.

La mayor parte de los restos visibles actualmente, son de un castillo almohade de la segunda mitad del siglo XII que fue cabeza de distrito.

El Castell Vell fue la fortaleza defensiva de las alquerías musulmanas de la Plana

 

En el cerro de la Magdalena  se han encontrado 18 sepulturas musulmanas. Cráneos, esqueletos en posición de cúbito supino mirando al este (hacia La Meca), lo cual, es típico de los enterramientos musulmanes. Las 18 sepulturas están situadas a lo largo de una zanja de unos 25 metros de longitud. Restos de cerámicas, aparejos domésticos y muros de construcciones están datados entre los siglos XI y XIII.


El descubrimiento de la necrópolis musulmana en el Castell Vell confirma el origen musulmán de la fortaleza y que era la alcazaba defensiva de las alquerías musulmanas (Fadrell, Táxida, Almalafa...) diseminadas por toda la Plana.

Según diversos investigadores, el nombre de Castellón vendría de Castelló de Fadrell o castillo de Khadrell.

El Castell Vell es el lugar al que se refiere el Cantar de Mío Cid cuando relata que, Álvar Fáñez informó de que, entre las plazas que había conquistado el Cid, se hallaba Castellón. A finales del siglo XI, el castillo árabe de Fadrell, también conocido como el Castell Vell o Castilgone Ripa de Mare,  formaba parte de los dominios del rey Pedro I de Aragón y dependía del castillo de Montornés. Al sublebarse la población musulmana de este castillo, en 1097 un ejército coaligado del Cid y el rey Pedro I sitiaron la fortaleza rebelde, que finalmente se rindó.  Ambas fortalezas permanecen bajo la Corona de Aragón hasta que en 1103 son abandonadas ante la llegada de los almorávides.

En 1233 Jaime I reconquista el castillo y sus territorios y los reparte entre sus señores. La alquería del Fadrell la cedió a la Orden de Calatrava, Almazora al obispo de Tortosa y el Castell Vell a Nuño Sanz de Rosellón.

Los musulmanes se subleban a mediados de 1247, pero fueron rápidamente sofocados y obligados a abandonar las tierras de la Plana para refugiarse en la Sierra de Espadán. El rey dona las tierras a los habitantes cristianos, que empiezan a interesarse por bajar a la Plana para cultivar las tierras que les habían sido donadas.

Leyenda de “La sang dels moros”

 

Los musulmanes del Castell Vell ofrecieron poca resistencia a la reconquista de Jaime I.

La leyenda de "La sang dels moros", carece de fundamento. En la falda del Castell Vell hay unas rocas de tono rojizo que la leyenda dice que se debe a la sangre derramada por los musulmanes cuando se conquistó la fortaleza. Dicen que hoy en día, son las brigadas del ayuntamiento las que se encargan de mantener su color.

Fernanda Zabala cuenta en su libro "Leyendas y tradiciones valencianas", la siguiente leyenda:

Cuando la población vivía en el Castell Vell, ocurrió un hecho del que aún se pueden ver hoy las consecuencias.
Un sastre moro llamado Xanu, era famoso por su avaricia y su capacidad para adiestrar animales. Tenía un pollo llamado Kit-Ket que además de hablar, pensaba. Una tarde, el pollo llevaba una moneda de oro en el pico, Xanu intentó quitársela pero el pollo se negó diciendo: “Eres un tacaño que además de matarnos de hambre nos zurras para que te obedezcamos. No te daré la moneda hasta que no jures dejarme libre”. Xanu juró hacerlo, pero cuando el pollo le dió la moneda, lo ató con una cuerda y le obligó a que lo llevase al lugar en que había encontrado la moneda.

Kiket llevó a Xanu a un lugar elevado sobre unas peñas agrestes al pie de la muralla y éste le obligó a remover las piedras para encontrar más monedas, después de encontrar unas cuantas, la avaricia de Xanu hizo que el pollo perdiese el conocimiento por lo que, Xanu emprendió el mismo la búsqueda trepando por las rocas y escarbando a tientas por la oscuridad de la noche, con lo que se dio varios golpes y arañazos. De pronto, se desprendieron varias piedras de la muralla que lo lanzaron al vacío.

A la mañana siguiente unos niños encontraron a Ki-Ket que malherido les contó la tragedia antes de morir pero nadie encontró el cuerpo de Xanu entre las rocas, sólo grandes manchas de sangre en abundancia que, ennegrecidas por el paso del tiempo, aún tiñen las del lugar.
Quizás, esto sea el origen, de la célebre copla que todavía se canta en Castellón, para evitar que los niños se caigan cuando empiezan a caminar: “Sastre pollastre, mala ronya que t’arrastre…”.

Los cristianos, en 1248, sin los permisos necesarios, comienzan a bajar para habitar las alquerías abandonadas de la Plana. Posteriormente, en 1250, el rey otorga los permisos necesarios para donar a los habitantes, las casas y tierras de la Plana.
Cuando en 1252 la población del Castell Vell se traslada a La Plana, en concreto a la alquería de Benàrabe para fundar la ciudad de Castelló de la Plana,
se inicia el declive del Castell Vell
 
que, poco a poco, fue quedando abandonado. Según documentación municipal existente, en el año 1326 ya se labraba en el recinto interior del castillo. Esto se ha comprobado arqueológicamente al encontrar bancales agrícolas bajomedievales en la albacara del castillo.
ESTRUCTURA DEL CASTELL VELL

La estructura del castell que se observa actualmente, se realizó en esta época. Se destruyó la construcción romana, de la cual, sólo quedan restos de ajuar doméstico.

Tiene una estructura adaptada a las irregularidades de la montaña y tiene tres zonas amuralladas de fortificación: LA ALCAZABA, LA ALBACARA y EL POBLADO o ARRABAL. Cada una de estas zonas tenía una funcionalidad específica. En el poblado vivían los ciudadanos que se dedicaban mayoritariamente a la agricultura y la ganadería. La alcazaba y la albacara se relacionaban con la administración del castillo y su territorio, en ellas, es donde se almacenaban los tributos pagados por las alquerías y residían los funcionarios encargados de recaudarlos.

ALCAZABA

 

Se encuentra en  la parte más elevada del castillo y del cerro de la Magdalena a 111 m. sobre el nivel del mar. Posee una superficie de unos 1300 m2 defendida por una fuerte muralla con cuatro bestorres circulares. En el exterior hay una quinta torre pentagonal adosada a la muralla oeste que sólo puede verse desde el exterior y una contramuralla perimetral. 

Tenía dos accesos: la entrada principal desde la albacara defendida por una bestorre circular de tres alturas con saeteras desde las que se podían disparar flechas y controlar el acceso. La otra puerta era una poterna (puerta secundaria en un lugar disimulado para entrar o salir sin ser vistos) que comunicaba la alcazaba con un camino que llegaba al foso de la Sang dels Moros.

En el interior se conservan los muros de tres almacenes,  restos de cinco aljibes y de tres casas de tipo andalusí. En la casa andalusí, un patio central actúa como lugar vertevrador de los demás espacios de la casa.

En la alcazaba se administraba el distrito castral y estaba la vivienda del alcaide. En el siglo XII se añaden viviendas para funcionarios y almacenes.

ALBACARA

Se encuentra al pie y al sur de la Alcazaba.

La albacara es del siglo XI y es más amplia. Contenía un patio de armas (albacar) y las caballerizas. Su torre es el campanario actual de la ermita de la Magdalena que antes fue el aljibe principal de la fortaleza. Existía además otro aljibe. La muralla de esta zona es la mejor conservada de la fortaleza, cerrando el conjunto por el oeste.

En ella se refugiaba la población en caso de peligro.

En su interior, se han identificado 15 almacenes en los que se guardaban los tributos en especie recaudados.

La tercera muralla es de los siglos XII y XIII y bordea la albacara por el oeste y el sur. En el NO existe una torre cuadrangular.

La construcción mediante encofrado, es de tapial (con tierra, arena, piedras y cal para calicostrar) con piedra para la cimentación y mampostería para las paredes, típico de las construcciones árabes.

Un camino de ronda, reconstruido en gran parte, permitía recorrer la longitud de la muralla, enlazando las torres.

POBLADO o ARRABAL

Se extiende en forma de media luna por la parte baja de las vertientes sur y este, aprovechando el carasol del cerro. En la actualidad, no se conoce bien que construcciones existían. Según otros asentamientos similares, contendría los principales edificios públicos: la mezquita, los baños, el zoco.

Desde el punto de vista arqueológico, existe un plano publicado por Joan Baptista Porcar en 1931 en el que, se representan las estructuras visibles antes de la repoblación de pinos realizada en los años 60 del siglo XX. En él, se observa que el poblado tenía una superficie de unos 10000 m2 y se extendía por la parte baja de las vertientes sur y este, tenía forma de media luna para aprovechar el carasol. Estaba totalmente amurallado y tenía una puerta principal junto al actual camino de subida a la ermita de la Magdalena y dos poternas en las murallas norte y nordeste. Las viviendas estaban construidas sobre bancales que se adaptaban a las curvas de nivel del cerro.

En 2010 se han realizado excavaciones arqueológicas alrededor de la gran torre cuadrangular.

En esta zona residía la población del castillo.

TÉCNICAS DE CONSTRUCCIÓN UTILIZADAS
En la construcción del castillo, se utilizaron materiales que existían en la zona: piedras, tierra, cal, arcilla y yeso. Estos materiales se combinaban utilizando diferentes técnicas constructivas: la mampostería ordinaria, la mampostería encofrada, la tapia de tierra, la tapia de tierra costrada.

MAMPOSTERÍA ORDINARIA

 

Se superponen sucesivas filas de piedras sin encofrar. Las piedras pueden trabarse con argamasa de cal y, a veces, barro de arcilla o yeso. Se ha utilizado en las bestorres circulares.

MAMPOSTERÍA ENCOFRADA

 

También llamada “tapia de piedra con hormigón de cal” , es una técnica de encofrado en la que se alternan hiladas sucesivas de hormigón de cal con piedra careada.

Se ha utilizado en los zócalos de los muros y las murallas del Castell Vell.

TÉCNICAS DE CONSTRUCCIÓN CON TIERRA
Existen multitud de técnicas y sistemas tradicionales para trabajar la tierra cruda que se han mantenido hasta nuestros días con pequeños cambios. Suelen estar fuertemente relacionados con las costumbres locales, la climatología del lugar y las características de la tierra disponible. Suelen considerarse tres sistemas generales para trasformar la tierra en elementos de construcción:
  • Fabricación de pequeños elementos individuales (ladrillos, bloques o similares), que se unen con mortero para realizar una obra de fábrica.
  • Amasado de la tierra y moldeo de muros de una pieza, dando lugar a una construcción monolítica.
  • Recubrimiento o relleno de tierra en una estructura de una material diferente. En este caso, la tierra no es portante y la solidez del edificio depende principalmente de la estructura portante.
A partir de estos tres tipos, las técnicas se diversifican creando una gran variedad de sistemas manuales. En el Castell Vell se han utilizado las siguientes:

 

LA TAPIA
La Tapia se conoce con diversos nombres, tapia en España, tapial o apisonado en Latinoamérica, o Tapia de Pilao  en Brasil. Se trata de construir muros mediante la compactación de tierra con un pisón entre unos tablones de madera, llamados tapieras (encofrado). El proceso de fabricación de la tapia consiste en el vertido entre las tapieras de tongadas de tierra de entre 10-15 centímetros de espesor, que se va apisonando sucesivamente hasta alcanzar la altura deseada del muro, La separación de las tapieras determina el espesor del muro que puede variar entre 40 cm. y 2 m. Según la composición utilizada, existen diversos tipos:

TAPIA DE TIERRA

 

La tierra se apisona dentro del tapial sin más operación previa que dotarle del grado de humedad imprescindible y suficiente para conseguir una correcta compactación. Una variedad de este tipo se realiza añadiendo paja cortada a la tierra húmeda. De esta manera, se reduce la retracción de las tapiadas y se mejora la protección frente a la acción del agua. También se pueden verter otros materiales como piedras con hormigones de cal o yeso dentro del encofrado.

Cuando el muro se ha secado, se enluce con una fina capa de cal o yeso, para protegerlo de los agentes meteorológicos.

Es la técnica más utilizada en el alzado de los muros y los tabiques interiores del Castell Vell.

TAPIA DE TIERRA COSTRADA

 

Los muros se protegen externamente con hormigón de cal para mejorar su conservación. La argamasa de cal se aplica mientras se vierte y compacta la tierra en el interior del molde. Al apisonar la mezcla, el hormigón de cal se desplaza hacia los laterales del tapial, quedando el núcleo interno de tierra forrado por la cal. 

Se ha utilizado para el alzado de las murallas y puede observarse en la gran torre cuadrangular y en la muralla del poblado que bordea el camino de subida.

Para consolidar, restaurar y reconstruir los muros del castillo, entre 2005 y 2007 se han realizado cinco intervenciones en las que se han utilizado las mismas técnicas y materiales que utilizaron los musulmanes en el siglo XII. Se cerraron dos recintos del castillo en la alcazaba y la albacara y se reconstruyó el muro sur.
ERMITA DE LA MAGDALENA
Con el paso de los años y la pacificación de la zona, se abandona el Castillo y en sus ruinas se instala un fraile eremita del monasterio del Desierto de las Palmas e inicia el culto en honor a Santa María Magdalena. Al morir, la población de Castellón acudió en romería para darle la última despedida. A la vuelta empezó a llover fuertemente y decidieron construir una ermita en honor de la santa y celebrar rogativas cuando hubiese sequías persistentes.

La Ermita de la Magdalena está excavada en la roca en el lugar en que se encontraba el aljibe principal de la albacara del Castel Vell.

Exteriormente tiene un pórtico de entrada construído en 1455. El pórtico tiene un arco de medio punto con dovelas regulares. En 1456 se construyó la capilla. A finales del siglo XV se construyó el establo y en 1758 Vicente Pellicer le dió la forma definitiva que existe en la actualidad: una ermita hospedería con torre adosada que actúa como campanario.

En el pórtico, se encuentra la puerta de acceso a la capilla y la puerta de acceso a la hospedería.

En uno de los muros interiores de la capilla hay pinturas murales datadas en el siglo XIV.

En la hospedería, hay un patio por el que se pasa a una sala que accede a la cocina; por el otro lado hay una sala con tres balcones exteriores y uno interior que da a la capilla.

PARQUE NATURAL MUNICIPAL ERMITORIO DE LA MAGDALENA
El terreno del cerro de la Magdalena es un Paraje Natural Municipal debido a sus paisajes, sus zonas de recreo y sus valores culturales.
Los estudios estratigráficos indican que el cerro de la magdalena está formado por calizas del cretácico inferior que emergen entre los sedimentos del cuaternario que forman La Plana.
Gran parte de la superficie del cerro, está cubierta por un pinar formado principalmente por pino carrasco, bajo el cual existe un sotobosque formado por matorral mediterráneo termófilo (coscoja, palmito, lentisco, romero, etc.). Rodeando al castillo y la ermita, hay unos bancales de cultivo en los que aún se pueden observar olivos y algarrobos así como algunas piteras y chumberas.
En lo que respecta a la fauna, se pueden encontrar el sapo y la rana comunes, el lagarto ocelado, la culebra bastarda y el galápago europeo que está catlogado como especie vulnerable. Entre las aves, hay especies protegidas (la alondra común, el arrendajo, el triguero), especies tuteladas (gorrión común, cotorra de Kramer, estornino negro). Existen especies protegidas de mamíferos (musaraña gris, lirón careto, erizo europeo, garduña, tejón, comadreja y ardilla roja).
CENTRO DE INTERPRETACIÓN
DEL CASTELL VELL
El Centro de Interpretación del Castell Vell (2018) forma parte del Museu de la Ciutat de Castelló (MUCC), un proyecto impulsado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Castellón de la Plana.
En el centro se presenta un vídeo de unos 10 minutos de duración, en el que, se presentan, los orígenes, la estructura y las técnicas de construcción utilizadas en la construcción del castillo. Existen además paneles informativos sobre el tema.

© 2020 Venancio Guntiñas Rodríguez 

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