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MONFORTE DE LEMOS

Última actualización: 23-01-2020

COLEGIO DEL CARDENAL

(EL ESCORIAL GALLEGO)

El Colegio del Cardenal (en honor a su fundador, el Cardenal Rodrigo de Castro), también se conoce como Colegio de Nuestra Señora de la Antigua (según deseo de su fundador), Escolapios de Monforte (por ser la orden que dirige el Colegio desde 1873), Colegio de la Compañía (porque la Compañía de Jesús dirigió inicialmente el colegio hasta su expulsión de España en el año 1767 por orden de Carlos III) o El Escorial Gallego (es de estilo herreriano con la iglesia en el centro de la fachada principal al igual que el monasterio de San Lorenzo de El Escorial).

INTERÉS

El templo vi a Minerva dedicado
de cuyos geométricos modelos,
si todo lo moderno tiene celos,
tuviera envidia todo lo pasado.
Sacra erección de Príncipe glorioso
que ya, de mejor púrpura vestido,
rayos ciñe de luz, estrellas pisa.
Luis de Góngora
(dedicado al Colegio de Nª sª de la Antigua y al Cardenal Rodrigo de Castro)
El Colegio de Nuestra Señora de la Antigua, ha marcado un hito en la arquitectura gallega pues:
ha sido considerado como
"El verdadero y estricto primer clasicismo gallego".
"Un edificio que desempeña un papel capital dentro de la arquitectura gallega".
Algunos autores consideran que es la más interesante creación de la arquitectura española en el siglo XVII.
En él destacan:
  • Su grandiosa fachada renacentista de 109 metros de longitud, con una disposición simétrica de sus elementos. La parte central de la fachada, correspondiente a la iglesia, es del tipo de iglesia italiana de la segunda mitad del "cinquecento ", con influencias Herrerianas, escuela de la que forma parte y de la que constituye uno de los ejemplos más característicos. De ahí que se le considere como "El Escorial Gallego".
  • La cúpula de la iglesia es la única en Galicia que posee todos los elementos: tambor, media naranja trasdosada, linterna, cupulin y remate.
  • El retablo de la iglesia de nogal de 20 m. de alto y 9 m. de ancho, obra de Francisco Moure y su hijo.
  • El Cristo de Valerio Cioli.
  • Una copia que no desmerece del original de la "Adoración de los Reyes" de Van der Goes, en la misma ubicación que tuvo el cuadro original vendido.
  • La capilla de las reliquias con un "lignum crucis" y una "espina de la corona del redentor".
  • La escultura orante del Cardenal Rodrigo de Castro realizada en bronce por Juan de Bolonia. Es la única escultura de dicho autor en España.
  • La escalera monumental de tres tramos y anchura de tres metros sin columnas de apoyo intermedias.
  • La pinacoteca con valiosos cuadros del Greco, Andrea del Sarto,...
  • Es el colegio en funcionamiento más antiguo de Galicia. Siempre ha sido colegio aunque en ciertas épocas también desempeñó otras tareas.
  • Incoado procedimiento para declararlo BIC (Bien de Interés Cultural).

En la resolución se escribe:

“...

En estas condiciones, la Dirección General de Patrimonio Cultural, elaboró un informe específico sobre los valores culturales del inmueble y, según lo establecido en el artículo 18.2, de la Ley 5/2016, de 4 de mayo, del patrimonio cultural de Galicia, solicitó el parecer de los órganos asesores y consultivos mencionados en el artículo 7 del citado precepto legal.

La respuesta de los órganos asesores y consultivos, Consejo de la Cultura Gallega y la Real Academia Gallega de Bellas Artes de Nuestra Señora del Rosario, respectivamente, fue favorable a la declaración, con algunos comentarios e informaciones que fueron incorporados al expediente.

La información técnica elaborada por la Dirección General del Patrimonio Cultural y el dictamen de los órganos asesores y consultivos, justifican el papel fundamental que representa el colegio de Nuestra Señora de la Antigua en primer lugar, en el desarrollo del Renacimiento en Galicia, porque este proyecto permite hablar del surgimiento de un segundo foco artístico, distinto al compostelano, que monopolizó la actividad artística del siglo XVI hasta mediados del XVII e introdujo las formas del clasicismo en nuestra comunidad; además de ser clave para comprender la historia de la villa de Monforte y el papel que tuvo la casa de Lemos en la configuración de este núcleo. En segundo lugar, destaca la importancia del mecenazgo eclesiástico en la España del siglo XVI y el proceso educativo impulsado por los jesuitas como arma de la contrarreforma. Finalmente, es especialmente destacable que desde su fundación hasta la actualidad, el colegio sigue cumpliendo la misma función que cuando fue fundado: la enseñanza.”

“... La directora general de Patrimonio Cultural... resuelve:

Primero. Objeto.

1. Incoar el procedimiento para declarar bien de interés cultural, con la categoría de monumento, el denominado colegio de Nuestra Señora de la Antigua, sito en el Campo de la Compañía en el ayuntamiento de Monforte de Lemos, según la descripción del bien que figura en el anexo I, la delimitación gráfica y literal expuesta en el anexo II.

2. Incoar en este mismo procedimiento la propuesta de declaración de bien de interés cultural de los bienes muebles artísticos y bibliográficos, relacionados en el anexo III.

Segundo. Inscripción.

Ordenar que se anote esta incoación de forma preventiva en el Registro de Bienes de Interés Cultural de Galicia y que se le comunique al Registro de Bienes de Interés Cultural de la Administración del Estado.

Tercero. Caducidad.

El expediente deberá resolverse en el plazo máximo de veinticuatro meses desde la fecha de esta resolución, o se producirá la caducidad del trámite y el final del régimen provisional establecido.

EL FUNDADOR DEL COLEGIO

El Colegio se construyó bajo el patrocinio del cardenal Rodrigo de Castro Osorio. Era hijo de la III Condesa de Lemos doña Beatriz de Castro, “A Fermosa” de la cual se decía:

          "De las carnes, el carnero,

          de los pescados, el mero,

          de las aves, la perdiz,

          de las mugeres, la Beatriz"

Su padre fue el conde don Álvaro Osorio.

Por propia iniciativa y siguiendo una costumbre común en el siglo XVI hizo prevalecer su apellido materno, de ahí que se le conozca por Rodrigo de Castro Osorio.

Era hermanastro del IV  Conde de Lemos (Fernando Ruiz de Castro Osorio y Portugal) y tío-abuelo del VII Conde de Lemos (Pedro Fernández de Castro y Andrade).

Su escudo de armas era cuartelado con las armas de Castilla León, seis roeles azules en campo de plata, emblema de los Castro, dos lobos sanguíneos en campo de oro, de los Osorio, orladas de escudetes mantelados con castillos y leones, símbolo de su dignidad por lambraquines, con la cruz prelacial y el capelo cardenalicio, con veinte borlas en los cordones, con un rodado de 71 mm de módulo, con las armas arzobispales en el centro y grabada en relieve la inscripción:

RODERICVS * DG * PRESB * CARD * DE * CASTRO * BASILICA * DVODECIM * APOST * ARCHIEPS * HISPALENS

Nació el 5 de marzo de 1523. No se sabe con seguridad su lugar de nacimiento pues, no se ha encontrado su partida de nacimiento. Unos historiadores dicen que nació en Monforte y otros dicen que en Valladolid. Su principal biógrafo Armando Cotarelo Valledor dice: “como gallego se le consideró en su tiempo y el mismo por tal se tenía y se reputaba”. Cotarelo considera que nació en Valladolid por encontrarse ocasionalmente allí su madre con motivo de ciertos pleitos. Lo que sí es seguro es que pasó su infancia y parte de su adolescencia en Monforte hasta que en 1541 con 18 años, se fue a la Universidad de Salamanca para realizar estudios superiores en Leyes.

Según Cotarelo, era “alto de cuerpo, enjuto de carnes, serio de rostro, dulce de mirada, grave de movimientos, parco de ademanes y, como los eclesiásticos de su tiempo, llevaba el pelo corto y la barba en punta”

Terminados los estudios se dedica a viajar por casi toda España, luego visita Portugal, Francia, Italia, Flandes, Alemania e Inglaterra. La experiencia adquirida hace que Carlos I lo llame para acompañar a su hijo Felipe (posteriormente Felipe II) en un recorrido por Europa. El viaje duró 8 meses y el príncipe Felipe se percató de los valores personales de Rodrigo.

Terminado el viaje, Rodrigo vuelve a la Universidad de Salamanca para licenciarse en Cánones en 1552..

Fue secretario del IV Conde de Lemos cuando éste era el representante de Carlos I en el Vaticano.

Coronado rey Felipe II, en 1596 hace a Rodrigo miembro del Consejo de Estado de España y le encomienda importantes misiones diplomáticas en el extranjero. Posteriormente, lo mantiene en el cargo Felipe III.

Fue un hombre del Renacimiento, amante de los libros, filántropo y promotor de las artes. Muchos autores lo consideran como el último gran príncipe eclesiástico.

Según German Vázquez “Fue uno de los españoles más esclarecidos de su tiempo y uno de los espíritus más cultivados del siglo de oro español. Su ingenio rivalizó con su virtud y con su caridad y a igual altura rayó siempre su magnificencia. Por sangre y por hacienda fue gran señor, y por su dignidad, antigüedad y merecimientos, la primera figura eclesiástica de la vida española de sus días”.

Después de cuatro años, Rodrigo regresa a España, en concreto a Cuenca, donde era obispo su hermano Pedro. Siente cierta fatiga por las cosas del mundo y de la corte y asesorado por su hermano, inicia los estudios eclesiásticos.

Es ordenado sacerdote en 1559 y destinado a Galicia disfrutando de beneficios sin residencia de San Payo, Santa Tecla y Santa María  de Abelenda en las tierras de Caldelas (Orense),San Martín da Coba (Saviñao), San Martín de Pantón y San Vicente de Pinol, los cuatro últimos en la Tierra de Lemos. A través de ecónomos concertados percibió los correspondientes frutos durante muchos años según declara en su testamento.

Durante medio año de 1959 fue elegido canónigo y chantre de la Iglesia de Cuenca.

Ejerció de Juez de la Inquisición durante quince años (1558-1573) y por su prestigio, durante trece de ellos, fue miembro del Supremo Consejo de la Inquisición española.

En 1573 fue designado para el obispado de Calahorra (12.000 ducados de renta), pero no tomó posesión pues, de inmediato fue promovido al de Zamora (20.000 ducados de renta), siendo consagrado solemnemente en San Jerónimo el Real, en Madrid, el 7 de noviembre de 1574.

En 1578 es nombrado obispo de Cuenca que en aquella época era una las sedes principales de España (47.000 ducados de renta).

En 1581 es nombrado arzobispo de Sevilla que era la sede más importante de España después de la de Toledo. Sus rentas se cifraban en 120.000 ducados anuales , deducidas las pensiones.

En 1583 es nombrado cardenal por el papa Gregorio XIII.

Le gustaba el arte (es un mecenas de artistas), el lujo, la caza,...sus sirvientes, criados y colaboradores eran exclusivamente gallegos, se decía irónicamente que aquel cabildo celebraba sus sesiones en gallego. Pero, por otro lado, era generoso y muy humano: crea una residencia para chicas en situación difícil, lucha para que el trato en las prisiones sea más humano, ayuda al clero pobre y a la construcción y mejora de templos, colegios, hospitales y asilos. En un soneto escrito en Monforte, Luis de Góngora se refiere a él como

          "Sacra erección de príncipe glorioso,

          que ya de mejor púrpura vestido;

          rayos ciñe de luz, estrellas pisa"

TESTAMENTO

En mayo de 1593 peregrina a Santiago haciendo escala en Madrid en donde formula la escritura de fundación del colegio de Monforte, donde estipula que se enseñarán primeras letras, Gramática, Retórica, Artes y Teología. Urgentes requerimientos cortesanos impiden que pueda pasar por Monforte.

No obstante, al año siguiente (1594), visita Monforte hospedándose en el convento de San Antonio, en el cual, redacta testamento. Entre otras, dispone la fundación de un Colegio de la Compañía de Jesús, dotándolo de bienes económicos y artísticos y cediéndole su biblioteca, la plata y ornamentos de su capilla, varios cuadros entre ellos dos Grecos y siete tablas de Andrea del Sarto. Deja dispuesto el Patronato perpetuo y hereditario del colegio que queda vinculado y ligado al título del Condado de Lemos y sus sucesores.

Dicta normas para que el Colegio alcance en Galicia puesto supremo en los humanos saberes después de Compostela.

Ordena labrar su sepulcro y dispone el traslado de sus restos a la iglesia del colegio de Monforte.

Ordena "labrar una capilla y sagrario en la que se coloquen y pongan las reliquias que yo tengo", las cuales detalla. De ellas destacan el "Lignum Crucis" y la "Espina".

En 1590 sufre una grave enfermedad y durante su convalecencia decide crear una institución docente en Monforte. Contacta con los jesuitas para que se encargasen de su dirección y que fuese centro de cultura para Galicia y en él se enseñase a

“leer y escrivir y Gramatica rectorica y artes a todos los niños y personas que lo fueren a aprender y oyr sin les pedir ny llebar por ello yntereses ny otra cossa alguna”.

y se pusiese bajo la advocación de Nuestra Señora de la Antigua.

Encarga a su hermano Fernando Ruiz de Castro (VI conde de Lemos) la ubicación del centro.

Muere en Sevilla el 18 de septiembre de 1600 a los 77 años de edad. Es enterrado provisionalmente en una bóveda de la capilla de Nuestra Señora de la Antigua. Cumpliendo su deseo, en 1603 se trasladan sus restos al sepulcro que había ordenado construir en el Colegio de nuestra Señora de la Antigua de Monforte. Realizado por Gregorio Español, se encuentra en el presbiterio de la Iglesia en una hornacina del lado del evangelio, bajo una estatua orante del Cardenal realizada por el escultor Juan de Bolonia . Tiene en frente, del lado de la epístola,  un cuadro de nuestra Señora de la Antigua que oculta tras de sí el sepulcro de su madre Beatriz.

El colegio de Nuestra Señora de la Antigua es el colegio en funcionamiento más antiguo de Galicia.

La calle central de Monforte de Lemos se llama calle del Cardenal Rodrigo de Castro en honor al fundador del Colegio. Fue el cardenal quien mandó abrirla para conectar la actual Plaza de España con el Colegio y facilitar el acceso desde el centro de la población al edificio.

El cardenal instaura en Monforte una fiesta en honor de las reliquias que almacenaba.

En Sevilla hay una calle que lleva su nombre.

Sello que conmemora el 400 aniversario de la muerte del Cardenal Rodrigo de Castro.

ESTADO ACTUAL

PLANTA DE LA CONSTRUCCIÓN ACTUAL

Su construcción comenzó en 1593 pero problemas económicos, juicios, incendios y otras adversidades han hecho que se produjesen diversos parones en las obras. El proyecto inicial sigue sin terminarse, la obra actual no se terminó hasta comienzos del siglo XX.

La Fachada principal es simétrica con la iglesia en el centro y dos cuerpos laterales en torno a dos claustros. El claustro de la derecha está destinado a la residencia de la orden y el de la izquierda al colegio que es más pequeño y más sencillo. La fachada de la derecha comienza en el extremo del tramo añadido a la fachada principal con respecto a las trazas iniciales y se ha construido una lado de un tercer patio. La fachada de la izquierda se desarrolla según las trazas iniciales a partir de la torre lateral correspondiente.

FACHADA PRINCIPAL

VISTA GENERAL

Está construida en granito de la región (canteras de Rivas Altas, Remoin y posteriormente la de Piñeira) bien labrado, que se va dorando con el transcurrir del tiempo. Está orientada hacia el sureste y su estructura es de estilo renacentista, con influencias de Vignola, del monasterio de San Lorenzo de El Escorial y de palacios renacentistas castellanos como el palacio de Monterrey de Salamanca. Destaca por su grandiosidad y el equilibrio de sus elementos.

Tiene una longitud de 109 m. lo que le da una impresión de grandiosidad y los diversos elementos (ventanas, puertas,...) están distribuidos simétricamente con respecto al eje central.

Está formada por:

  • Dos cuerpos laterales  con tres plantas y 15,80 m. de altura. La planta baja y la primera están separadas por una imposta corrida y los vanos de las ventanas y puertas son rectangulares. La cuarta ventana, a partir de la iglesia, se convierte en una puerta con frontón arqueado, y la correspondiente de la primera planta se agranda formando un amplio ventanal. La segunda planta es una galería de arcos de medio punto y balaustradas separados por pilastras. El conjunto se remata con una cornisa con pináculos de bola. 

  • La fachada de la Iglesia entre los dos cuerpos. Tiene una altura que sobrepasa la de las torres laterales.

  • Cerca de los extremos, hay una torre de 23 m. de altura, en cada cuerpo.

FACHADA DE LA IGLESIA

Es una fachada semejante a la de las iglesias italianas de la segunda mitad del "cinquecento", con influencias del estilo herreriano, a cuya escuela pertenece  y de la que constituye uno de los ejemplos más característicos.

Se divide en tres partes: En la parte superior existe un frontón partido, debajo hay una parte de estilo jónico que se corresponde con la segunda planta de los cuerpos laterales y debajo de ésta una parte de estilo dórico con la portada, que se corresponde con las plantas baja y primera de los cuerpos laterales.

La diferencia de órdenes se atribuye a que posiblemente fue realizada por distintos autores, Juan de Tolosa o Juan Bustamante en la inferior y Juan de Nates en la superior.

FRONTÓN

Es un frontón recto, partido por un edículo de frontón curvo con el escudo de la casa real de la época, que sustituyó al de la compañía de Jesús, cuando ésta fue expulsada de España.

El frontón está  rematado por seis acróteras. Dos de ellas soportan un jarrón y las otras óvulos con un anillo ecuatorial.

Según Chueca Goitia, el edículo a modo de peineta, característico de Nates, unido a las acróteras de anillo ecuatorial, dan al frontón recto más movimiento y le quitan la sequedad de las obras de Juan de Herrera.

CUERPO SUPERIOR DE LA FACHADA DE LA IGLESIA

Se utilizan pilastras jónicas con un óculo a cada lado y un gran ventanal en el centro, debajo del cual, se encuentra el escudo del cardenal Rodrigo de Castro.

Al igual que Herrera se utilizan tableros rehundidos que compartimentan los espacios entre las pilastras. Sin embargo, el orden jónico impide utilizar capiteles arquitrabados como hacía Juan de Herrera.

En cada lado hay un  aletón de perfil recurvado sobre cuyo extremo se sostiene una gran pirámide coronada con una pequeña bola.

CUERPO INFERIOR DE LA FACHADA DE LA IGLESIA

Los laterales están almohadillados, y en ellos se abren un óculo y una ventana a cada lado.

En la portada central, en contraste con el cuerpo superior, se utilizan columnas pareadas dóricas de media caña (semiembebidas) y es independiente del conjunto siguiendo en parte las ideas de Juan de Herrera. Las columnas soportan un friso de triglifos y metopas con círculos gallonados. Sobre el friso, hay una cornisa que soporta cuatro pináculos adosados rematados en acróteras, dos a cada lado de una cartela con una inscripción en latín que dice:

“El Cardenal D. Rodrigo de Castro, Arzobispo de Sevilla, dona a la Compañía de Jesús, para uso de la juventud, templo y colegio, consagrados a la Virgen María”.

CÚPULA Y TORRES-CAMPANARIO DE LA IGLESIA

Las torres-campanario fueron construidas por Simón de Monasterio y se encuentran encima de los laterales del presbiterio de la iglesia, en vez de seguir la situación clásica en la fachada. Están embebidas en la fábrica, por lo que se elevan 16 metros sobre la altura del tejado. Son gemelas de planta cuadrada con antas que refuerzan sus esquinas, están compuestas por dos cuerpos superpuestos, con el segundo decreciente, dividido por una balaustrada que se repite en el último cuerpo, separándolo del cupulín de media naranja, pináculo y cruz que las  corona. Cada torre tiene huecos con arcos de medio punto para ocho campanas.

La cúpula tiene un diámetro interno superior a 11 m. por lo que su corpulencia externa presenta una gran armonía con la corpulencia de las torres. 

Es la única cúpula en Galicia que posee todos los elementos: tambor, media naranja trasdosada, linterna, cupulin y remate. En ella se alcanza la máxima altura del edificio.

LAS CAMPANAS

La torre de la derecha (mirando hacia el edificio) tiene cinco campanas, dos en el cuerpo inferior (una de 1796 y la otra de 1930) para los oficios religiosos y tres en el cuerpo superior para dar el tiempo del antiguo reloj. La que daba las horas, es de 1601 y mide 1,5 m. de diámetro exterior las que daban los cuartos son de 1651 y 1887.

ROSALÍA DE CASTRO
"LAS CAMPANAS"
Yo las amo, yo las oigo,
cual oigo el rumor del viento,
el murmurar de la fuente
o el balido de cordero.
Como los pájaros, ellas,
tan pronto asoma en los cielos
el primer rayo del alba,
le saludan con sus ecos.
Y en sus notas, que van prolongándose
por los llanos y los cerros,
hay algo de candoroso,
de apacible y de halagüeño.
Si por siempre enmudecieran,
¡qué tristeza en el aire y el cielo!
¡Qué silencio en la iglesia!
¡Qué extrañeza entre los muertos!

PLANTA SUPERIOR DE LOS LATERALES DE LA FACHADA

Está separada de la planta inferior por una amplia cornisa, tiene ocho ventanales con balaustrada y arco de medio punto con arquivoltas, luego una ventana rectangular, a continuación la torre lateral con tres vanos rectangulares con balaustrada y por último dos ventanales con balaustrada y arco de medio punto con arquivoltas. Todos los ventanales y ventanas están separados por pilastras.

A todo lo largo, se remata con una cornisa con pináculos coronados por una bola.

Es de un estilo parecido al que se encuentra en el palacio  de los Guzmanes de León, la fachada de la Universidad de Alcalá de Henares o la galería de la fachada de las Platerías de la catedral de Santiago.

PUERTAS DE ENTRADA y TORRES LATERALES

VISTA CON LA ACRÓPOLIS AL FONDO

FACHADA LATERAL DERECHA

FACHADA LATERAL IZQUIERDA

Por la grandiosidad de la fachada principal

que tiene cierto parecido con el monasterio de San Lorenzo de El Escorial,

porque su cúpula es de las que más evoca en España la cúpula de San Lorenzo de El Escorial,

suele denominarse el Colegio del Cardenal  con el sobrenombre de

“El Escorial Gallego”.

ESCALERA MONUMENTAL

La escalera monumental se encuentra en la esquina inferior derecha del edificio y desde el zaguán de entrada conduce al corredor superior del claustro de los escudos. Se atribuye a Pedro Marlote y Juan de la Sierra y sería realizada entre 1594 y 1603. Tiene una planta rectangular y tres tramos con una gran anchura (3 m.) abovedados. Los peldaños son de una sola pieza y de un granito tan compacto que no se nota el desgaste con el uso después de más de 400 años. Cada peldaño pesa casi una tonelada.
A finales del siglo XX, el arco carpanel de entrada al hueco de la escalera,  hubo que reforzarlo con unos tirantes externos de acero inoxidable.
En el primer tramo hay 13 peldaños, en el segundo 9 y en el tercero 13, en total 35 peldaños.  
El tramo central no tiene ningún pilar de apoyo y se sostiene apoyada en los muros y un magistral diseño de las fuerzas y esfuerzos implicados. No obstante, a finales del siglo XX, el arco carpanel de entrada al hueco de la escalera  hubo que reforzarlo con unos tirantes externos de acero inoxidable.
Las bóvedas debajo de la escalera están profusamente labradas con figuras geométricas. Lo mismo ocurre en el zócalo del techo.

MONTEAS

Para labrar las diversas piezas de granito se utilizaban patrones a escala natural. Estos patrones debían estar en un lugar fácilmente accesible y que no pudiesen alterarse, por eso, se grababan a cincel sobre los muros o pavimentos de la obra ya ejecutados. A los dibujos resultantes se les llama “monteas”. Normalmente se eliminaban terminada la construcción.

Como las obras del claustro de los escudos se interrumpieron por un largo período de tiempo, en el colegio del Cardenal se conservan dos monteas: una grabada en el suelo bajo la escalera monumental y otra pintada con almagre en el muro Sur del Claustro de los Escudos.

El estudio de las monteas conservadas, ha permitido profundizar en los sistemas constructivos de la antigüedad.

CLAUSTRO DE LOS ESCUDOS

El diseño y construcción inicial es de Simón de Monasterio. Combina solidez, elegancia y sobriedad dentro de un estilo neoclásico con detalles de orden dórico. Es de planta cuadrada y tiene dos plantas.

Estaba destinado a casa para los jesuitas, donde se ubicarían los dormitorios, la portería, el refectorio, la cocina, la botica…

La planta baja es un patio de 22 m. de lado, rodeado por un claustro abierto de 33 m. de lado, 4 m. de ancho y 6,5 m. de alto. Pilares dóricos de metro y medio de lado en las esquinas enlazados por cinco arcos de medio punto sobre impostas, con una arquivolta y claves con un festón resaltado, sostenidos por cuatro pilares dóricos en cada lado.

La bóveda  tiene arcos fajones entre cada pilar y la pilastra correspondiente del muro que delimitan bóvedas de arista decoradas con rehundidos y salientes con rosetones en las intersecciones de los nervios.

Los pilares sostienen un entablamento con friso decorado con triglifos y metopas con recuadros resaltados.

La planta superior es una galería cerrada con los intercolumnios cerrados con piedra de cantería. Cada lado está dividido en cinco secciones mediante pilastras. Cada sección tiene una ventana rectangular en la parte inferior y encima un óculo circular, excepto en la sección central que hay un escudo excelentemente tallado en cada lado del claustro: el del Cardenal Rodrigo de Castro, el de la Casa Real, el de la Casa de Alba y el de las Escuelas Pías. Los espacios entre las ventanas y las pilastras están divididos en dos partes verticales y rehundidos.

El entablamento superior es igual al de la planta baja con triglifos y metopas con recuadros resaltados.

El de la casa de Alba aparece porque las crujías nordeste y noroeste se finalizaron entre los años 1919 y 1926 cuando el condado de Lemos ya había pasado a la casa de Alba. Análogamente aparece el escudo de las Escuelas Pías porque fueron los escolapios los que terminaron las obras.

IGLESIA

Armando Cotarelo la califica como "La Joya de Lemos"

Se construyó entre 1593 y 1619 y se consagró el 4 de agosto de 1619.

Es de estilo jesuítico, y como todas las iglesias de los jesuitas se inspira en el Gesú de Roma (iglesia madre de los jesuitas). Tiene planta de cruz latina con los brazos del transepto cortos y presbiterio cuadrado.

Sin embargo, las iglesias jesuíticas de la época carecían de cúpula y tenían el crucero cubierto con una bóveda vaída pues, tenían preferencia los aspectos funcionales y la acústica adecuada para la predicación.

El interior de la iglesia es de grandes masas concebidas a lo romano como todo lo herreriano. La cúpula y la situación de las torres campanario de la Iglesia del Cardenal muestran la influencia escurialense pues, son unas de las que más evocan en España, la basílica de San Lorenzo de El escorial.

La iglesia no está orientada canónicamente en el eje este-oeste sino que tiene la cabecera hacia el noroeste y la fachada hacia el sureste. Probablemente se deba a querer ubicar la fachada principal hacia el gran espacio abierto existente delante de ella y para dirigir los desagües más fácilmente hacia el río.

NAVE CENTRAL

La nave central tiene 33,80 m. de largo; 9,25 m. de ancho y 20,80 m. de alto.

La nave central, se divide en cuatro tramos mediante arcos formeros de medio punto soportados por pilastras. Entre las pilastras de dos arcos formeros consecutivos, se elevan grandes pilastras corintias, con fustes acanalados y bellos capiteles que, soportan un entablamento corrido por toda la iglesia de orden jónico que tiene un friso decorado con una cenefa geométrica sencilla y elegante.

El primer tramo de la nave,  es más estrecho que los tres siguientes y en él se encuentra un coro alto sujeto por una bóveda escarzana muy rebajada con barandilla de balaustres de piedra.

Sobre el entablamento corrido, descansa una bóveda de cañón peraltada dividida en cuatro secciones por arcos fajones. Cada sección de la bóveda está decorada con casetones y en su intersección con los muros presenta lunetas con ventanas rectangulares  que sólo ofrecen luz en el lado del Evangelio.

A cada lado de la nave central, hay cuatro capillas hornacinas de menor altura, que se comunican entre sí y tienen bóvedas de cañón perpendiculares a la bóveda de la nave central.

El púlpito está hecho con el mismo tipo de madera de nogal que el retablo. está situado del lado del evangelio, más o menos en el centro de la longitud de la iglesia.

Si bien pudo ser diseñado por Francisco de Moure padre, fue realizado por su hijo Francisco y sus ayudantes Juan de la Cruz y Juan García.

Es de estilo renacentista, lo sostiene un pedestal con forma de águila con las alas extendidas. Tiene una sección circular y su alzado hexagonal está dividido en varios compartimentos, en cada uno de los cuales hay un relieve que representa a un doctor de la Iglesia: San Jerónimo, San Agustín, San Ambrosio y San Gregorio y el escudo de las Escuelas Pías (posteriormente añadido por el padre Elio Rodríguez para sustituir el de los jesuitas raspado tras su expulsión en 1767).

El tornavoz, tiene una serie de columnitas en forma de balaustrada que rodean el casquete semiesférico central sobre el que se eleva el paraninfo del cielo.

PÚLPITO
VISTA DE LA ENTRADA Y EL CORO DESDE EL PRESBITERIO

CRUCERO

En cada esquina del crucero hay una doble pilastra de fuste acanalado con doble capitel y tablamento en el que se apoyan las pechinas que sostienen la cúpula.

CÚPULA

El crucero está cubierto con una cúpula.

La cúpula es de media naranja y tiene interiormente 36 m. altura y 11 m. de diámetro y se apoya sobre pechinas.

El tambor es cilíndrico con ocho ventanas semicirculares. Encima hay una hermosa linterna (lucernario) con seis grandes ventanas rectangulares que proporcionan luz abundante a la iglesia. Se remata la estructura con otra pequeña cúpula  y un pináculo piramidal. Cúpula y lucernario han sufrido daños por el paso del tiempo y, sobre todo, por el terremoto de Lisboa de 1755.

En las pechinas hay unos ángeles policromados que sostienen con una mano el escudo del cardenal a modo de faldón y en la otra una custodia con el anagrama de la Compañía de Jesús.

TRANSEPTO

LADO DEL EVANGELIO

LADO DE LA EPÍSTOLA

PRESBITERIO

LADO DEL EVANGELIO

El presbiterio es de forma rectangular, tiene 9,25 metros de ancho y 6,20 de fondo, elevándose 0,75 metros sobre el pavimento de la Iglesia. A sus lados se elevan dos torres campanario de planta rectangular en cuyos cuerpos inferiores hay una sacristía.

Tiene una bóveda de cañón del mismo estilo que la de la nave central. El alzado de ambos lados es exactamente igual, con un cuerpo inferior en el que está la puerta de entrada a la sacristía, un cuerpo central con cuatro pilastras estriadas corintias semejantes a las de la nave central y una hornacina en su centro. Encima un cuerpo con el escudo del cardenal y un tablamento igual al de la nave central. Por último una luneta de intersección con la bóveda.

En la hornacina se encuentra una estatua orante del cardenal Rodrigo de Castro, realizada en bronce por Juan de Bolonia. Es la única escultura que hay en España de dicho artista. Debajo de ella, está el sepulcro del Cardenal enterrado con vestiduras cardenalicias según se comprobó en las Navidades de 1942.

LADO DE LA EPÍSTOLA

En la hornacina se encuentra el cuadro de Nª Sª de la Antigua que tenía el Cardenal en su oratorio del palacio episcopal de Sevilla y que es una copia del existente en la catedral de Sevilla. En el interior de la hornacina está el sepulcro de la III condesa de Lemos (Beatriz de Castro) madre del cardenal.

RETABLO

VISTA GENERAL

Es una gigantesca escultura que ocupa una superficie de unos 170 metros cuadrados. Está tallado en nogal natural sin policromía y es de las más importantes realizaciones escultóricas existentes en Galicia. 
En 1625, los jesuitas encargaron su realización a Francisco de Moure, primer gran escultor que surgió en Galicia, desde el siglo XII en que se realizó el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago. Moure era un discípulo distinguido de Gregorio Fernández (el imaginero español más importante de todos los tiempos) y estaba considerado como el "príncipe de los entalladores gallegos".
Realizó su trabajo con gran esmero y mucha lentitud. Murió en Monforte en 1636 cuando llevaba realizados unos dos tercios del diseño. El cuerpo superior y el púlpito fueron realizados por su hijo Francisco y sus ayudantes Juan de la Cruz y Juan García.
Verticalmente se distinguen:
  • Un remate superior
  • Tres cuerpos o secciones: cuerpo superior (sección 3), cuerpo central (sección 2) y cuerpo inferior (sección 1). Cada uno de ellos con su basamento.
  • Un zócalo inferior, del que sobresale la mesa del altar primitivo.
Horizontalmente se distinguen:
  • Tres secciones separadas por columnas de orden corintio con capiteles que tienen dibujos semejantes a los de los pilares de la iglesia.
  • Adornos laterales para ajustar el retablo a los muros del presbiterio.
Los adornos laterales están formados por símbolos y figuras que se retuercen y tienen como pedestal viejos atlantes de rostros arrugados y fatigosos.

PARTE SUPERIOR DEL RETABLO

Está formada por tres cartelas de bordes ondulados. Las dos de los extremos representan los atributos nobiliarios y eclesiásticos del Cardenal Rodrigo de castro.

La del centro tenía el emblema de la Compañía de Jesús y se raspó cuando los jesuitas fueron expulsados de España por Carlos III.

CUERPO SUPERIOR DEL RETABLO

Magnífica talla de San Ignacio de Loyola (fundador de la Compañía de Jesús) alzando en su mano derecha el emblema de la Compañía de Jesús y en su mano izquierda el libro de sus Constituciones

A la izquierda se representa el Nacimiento de la Virgen María, en el centro una escultura de San Ignacio de Loyola y a la derecha La Anunciación a la Virgen.

El Evangelio no nos da datos sobre el lugar y la fecha del nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Unas consideran que María descendía de David y consideran que nació en Belén. Otras consideran que nació en Nazareth.

Las referencias más antiguas se encuentran en los evangelios apócrifos. En el protoevangelio de Santiago, los padres de María se llaman Joaquín y Ana. Ana era estéril por lo que Joaquín se retira al desierto para orar y ayunar 40 días y Ana reza al Señor lamentándose de su infertilidad. Un ángel se presenta ante Ana y le dice que concebirá y dará a luz.

La Iglesia celebra el nacimiento de la Virgen María cada 8 de septiembre.

Evangelio según San Lucas (Lc 1,26-38)

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel, dejándola, se fue.

SAN IGNACIO DE LOYOLA
NACIMIENTO DE LA VIRGEN MARÍA
ANUNCIACIÓN A LA VIRGEN

CUERPO CENTRAL DEL RETABLO

En el basamento de observan escenas de la infancia de Jesús con su familia: San José trabajando como carpintero, la Virgen María charlando con su madre, Jesús jugando con otros niños, Jesús niño con una cruz en brazos de su madre,...

A la izquierda se encuentra una escena de la Visitación de María, en el centro una imagen de Nª Sª de la Antigua coronada por dos ángeles y a la derecha una escena de la Adoración de los Pastores.

Escultura de Nª Sª de la Antigua, a la que está dedicado todo el edificio. Es de tamaño natural y ha sido tallada por Francisco de Moure padre.
Es una interpretación en relieve del cuadro de Nª Sª de la Antigua existente en la hornacina del lado de la epístola del presbiterio con un manto de estilo muy barroco. Los ángeles con la corona se suponen realizados por su hijo Francisco y sus ayudantes.

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» Y dijo María:

«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»

María permaneció con ella unos tres meses y se volvió a su casa.

La Iglesia celebra la visitación el 31 de Mayo.

Una vez que los ángeles anuncian a los pastores el nacimiento de Jesús, según el evangelio de San Lucas (2, 15-20):

“Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño. Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho”.

NUESTRA SEÑORA DE LA ANTIGUA
VISITACIÓN DE MARÍA
ADORACIÓN DE LOS PASTORES

CUERPO INFERIOR DEL RETABLO

Es la sección que generalmente, se considera más finamente realizada y de mayor calidad del retablo.
Las columnas se diferencian de las de los cuerpos superiores en que, el tercio inferior del fuste de las columnas se halla muy historiado.
A la izquierda se encuentra una escena de la Circuncisión del Señor, en el centro está el Tabernáculo y a la derecha una escena de la Adoración de los Magos.
TABERNÁCULO
CIRCUNCISIÓN DEL SEÑOR
ADORACIÓN DE LOS MAGOS
BASAMENTO LATERAL IZQUIERDO
BASAMENTO LATERAL DERECHO

Evoca la tradición hebrea de la circuncisión iniciada con Abraham.

(Génesis 17,10-13): Dios dijo a Abraham: “Y esta es mi alianza con ustedes, a la que permanecerán fieles tú y tus descendientes; todos los varones deberán ser circuncidados. Circuncidarán la carne de su prepucio, y ese será el signo de mi alianza con ustedes. Al cumplir ocho días, serán circuncidados todos los varones de cada generación (…). Así ustedes llevarán grabada en su carne la señal de mi alianza eterna”

Destacan los ropajes anacrónicos y barrocos.

En el evangelio de San Mateo (2, 1-12) se dice:

"Habiendo, pues, nacido Jesús en Belén de Judá, en tiempo del rey Herodes, he aquí que unos magos vinieron del Oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? porque vimos su estrella en el Oriente y venimos a adorarle..."

Herodes les dice: "Id, e informaos bien del niño, y cuando le hubiereis hallado, hacédmelo saber, para que yo también vaya a adorarle. Ellos, oído el rey, se fueron. Y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que lle­gando se paró encima de donde estaba el niño.  Y cuando vieron la estrella se regocijaron en gran manera. Y entrando en la casa, hallaron al niño con María, su madre, y postrándose le adoraron: y, abiertos sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra. Y habida respuesta en sueños, que no vol­viesen a Herodes, se volvieron a su tierra por otro camino".

Formado por un basamento muy adornado que contiene el sagrario.
Sobre él un templete de estilo muy barroco que mediante seis columnas corintias estriadas en espiral que soportan una cúpula de doble fila de ventanas con arcos de medio punto y otra fila de óculos ovales. En su interior, otro templete soportado por cuatro pilares de forma compuesta por paralelepípedos y pirámides invertidas muy labrados que soportan un paramento con arcos bilobulados, sirve de cobijo a un Cristo en la cruz.
Sobre la cúpula, una linterna profusamente adornada contiene una figura de Cristo maniatado y azotado.
Por último y como remate superior un grupo escultórico de gran perfección  y realismo representa el sacrificio de Isaac por Abraham.
En los frentes de los cuatro pedestales de las columnas se representa a los cuatro evangelistas: San Marcos, San juan, San Mateo y San Lucas.
En el centro de ambos basamentos se encuentra una cartela triangular con los blasones de don Rodrigo de Castro perfectamente moldeados y con gran número de orlas.
En los espacios entre los pilares y las cartelas se representan las virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. La fortaleza se representa mediante un guerrero, las otras tres mediante deidades.
Las virtudes cardinales, llamadas también virtudes morales, son aquellas virtudes que son esenciales para las relaciones humanas y el orden social. Reciben su nombre de la palabra latina “cardo”, que quiere decir principal o fundamental. Así, se entiende que las virtudes cardinales son aquellos valores principales y fundamentales.

ZÓCALO

CAPILLAS LATERALES

Las naves laterales, tienen unas dimensiones de 22,70 x 5,20 metros, con bóveda de cañón de eje perpendicular a la nave central, galería superior cerrada y capillas intercomunicadas, abiertas a la nave central mediante arcos de medio punto con pilastras compuestas a sus lados que poseen capiteles corintios.

CAPILLAS DEL LADO DE LA EPÍSTOLA

CAPILLA DE LAS RELIQUIAS

Es de estilo barroco. Guardaba gran número de reliquias obtenidas por el Cardenal en sus frecuentes viajes a Roma.
Estaban depositadas en los huecos que se observan en la capilla, dentro de tecas de oro y plata.
Desaparecieron todas durante las tres invasiones napoleónicas que sufrió Monforte, excepto el “Lignum Crucis” (dos trocitos de la Vera Cruz de la Cruz pectoral del Cardenal) y una “espina de la corona del Redentor”, que están en sendos relicarios de plata repujada. Se libraron del robo por estar fuera de este lugar en aquellas fechas, con motivo de unas rogativas para pedir lluvia.

CAPILLAS DEL LADO DEL EVANGELIO

CAPILLA DE LA

VIRGEN DE FÁTIMA

CAPILLA DE LA ADORACIÓN DE LOS REYES

En esta capilla había un tríptico que tenía una tabla central de 2,20x1,50 m. de la “Adoración de los Reyes” y dos tablas móviles en los laterales, con lo que el ancho total era de 5,20 m. Las tablas móviles, según copias antiguas de la obra, contendrían una Natividad y una Circuncisión. El tríptico había sido comprado por el Cardenal Rodrigo de Castro en uno de sus viajes a Flandes. Las tablas móviles desaparecieron durante la invasión francesa.

Murguía consideraba que la tabla de la “Adoración de los Reyes” era de Felipe van Orly. Bartolomé Teijeiro consideró que era de Rubens. El crítico de arte monfortino, Antonio Méndez Casal creía que era de Menling y la dio a conocer en Europa, del mismo criterio era Salomón Reinach pero cambiaron de opinión cuando W. Armsgtrong (director del museo de Dublín), Leprepieur (conservador de Louvre), G. Hulín y otros estimaron que era la obra más lograda del pintor flamenco del siglo XV Hugo van der Goes y que era “una obra maestra de dibujo, colorido, composición y perspectiva” superior a la “Adoración de los Pastores” que había en el museo de Florencia.

El Patronato del Colegio decidió venderlo  para obtener fondos y poder conservar, restaurar y avanzar en las obras del edificio. El cuadro se vendió al Kaiser Friedrich Museum de Berlín por 1.262.800 pesetas de la época  con la condición de enviar una copia fiel y del mismo tamaño que según opinan los críticos de arte no desmerece del original. Esta copia es la que se encuentra actualmente en la Iglesia.

El proceso de la venta fue muy conflictivo, motivo de acaloradas discusiones y llegó a tomarse como “bandera política”

CAPILLA DEL CRISTO DE CIOLI

En la parte superior del retablo hay una copia del original San Lorenzo de El Greco que se encuentra en la pinacoteca del Colegio.
El Cristo ha sido realizado por el prestigioso escultor italiano Valerio Cioli (1529-1599), su nombre y la fecha aparecen grabados en la parte inferior del paño de pureza de la escultura. Es de mármol de una sola pieza, excepto los brazos. Se cree que fue encargado por Felipe II para el monasterio de San Lorenzo de El Escorial, pero, no le gustó. 
Según relataba el genial padre Santiago “Jesucristo era un hombre acostumbrado a vigilias y ayunos y no podía tener el pecho de atleta que presenta la escultura. Además, su rostro es majestuoso (parece el de un Zeus) y su expresión transmite una gran serenidad, lo cual, no es muy compatible con un hombre que ha sufrido las torturas que sufrió Jesucristo”. Por esas razones, Felipe II se lo regaló a su gran servidor y amigo el Cardenal Rodrigo de Castro.

PINACOTECA

SALA DE EXPOSICIÓN

La sala en que actualmente se encuentra, fue concebida como “sacristía nueva” para la Iglesia del Colegio. Parece ser una modificación del proyecto inicial. Se comenzó a construir en 1699 y el importe de su construcción ascendió a 85.694 reales. Es de  planta rectangular con unas medidas de 7,77x13,49 m. 

La estancia está bien conservada y es de gran belleza arquitectónica.

 Las paredes y su bóveda de cañón son de granito. La bóveda está dividida por tres arcos fajones en dos tramos. En cada tramo se abren dos lunetas ciegas las del lateral pegado al claustro y con ventanas las del lado opuesto que da al exterior.

Se accede a ella desde el claustro, atravesando un espacio de tránsito o antesacristía que inicialmente tuvo una bóveda escarzana casi plana, pero en 1915, el arquitecto Pérez de los Cobos informa: “La bóveda de piedra de la antesacristía, piso de la planta principal está completamente ruinosa sin duda por el movimiento que hicieron cuando le quitaron los contrafuertes a la fachada posterior. Hay que desmontarla por completo apeándola convenientemente”. Se desmontó en 1924.

Al estar separada de la Iglesia, posteriormente se cambió su uso que, sucesivamente fue sala de estudio, oratorio de internos, comedor, biblioteca y actualmente museo.

MUSEO

Se exhiben los objetos que sobreviven a los desgraciados acontecimientos que afectaron al Colegio a lo largo de más de cuatro siglos de historia. Se exhiben varios cuadros pictóricos, objetos personales del Cardenal y algunos libros.

El valor de las pinturas que contiene está en relación inversa al reducido número de cuadros existentes. Proceden de otras zonas del edificio y han sido limpiadas y restauradas por el Museo del Prado.

CUADROS DE "EL GRECO"

SAN LORENZO

SAN FRANCISCO

Tiene por título “Aparición de la Virgen con el Niño a San Lorenzo”. Según Camón Aznar es anterior al “Entierro del Conde Orgaz” y es uno de sus cuadros más selectos. Es de su  primera época (1576-79)  en la que tiene influencias de Tintoretto y Correggio. Destaca, sobre todo, el detalle de la dalmática de San Lorenzo.

Tiene por título “San Francisco de Asís y Fray León meditando sobre la muerte”. Cossío lo fecha entre 1594-1604. Mayer y Camón Aznar lo fechan entre 1590 y 1598. Lleva una inscripción con el nombre del pintor. Su calidad es equiparable a los mejores San Franciscos del pintor.

TABLAS ATRIBUIDAS A ANDREA DEL SARTO

Además, se encuentran en la pinacoteca cinco tablas que Javier Sánchez Cantón atribuye a Andrea del Sarto. En su opinión ninguna de ellas desmerece de las mundialmente famosas del museo Pitti de Florencia. En la actualidad,  San Pedro (de una gran perfección), San Juan Bautista (de gran belleza en color y formas) se consideran copias de gran calidad de las existentes en la Catedral de Pisa, realizadas en la segunda mitad del siglo XVI según unos, por un artista desconocido y según otros por el mismo Andrea del Sarto debido a la extraordinaria coincidencia de las técnicas utilizadas.

Las otras tres tablas representan a Santa Inés (niña y mártir con su corderillo), Santa Margarita de Cortona (la penitente) y Santa Catalina de Alejandría (patrona de los filósofos, está incluida en el grupo de los santos auxiliadores y es invocada contra la muerte súbita).

OTROS CUADROS

Hay dos óleos, para unos de la escuela compostelana según el estilo de Valdés Leal, para otros del italiano Giovani Bernardino Azzolino: (El Juicio Final y La Muerte)

Un retrato del Cardenal Rodrigo de Castro de autor desconocido realizado a partir de un dibujo de Francisco Pacheco (suegro de Velázquez).

Una virgen con el niño del siglo XVIII.

ESCULTURAS

Hay dos esculturas de la Inmaculada realizadas por la escuela de Gregorio Fernández y un Cristo ceremonial que presidía las misas del Cardenal, con cruz y pedestal de ébano. La imagen original estaba talada en marfil pero fue robada por las tropas napoleónicas junto con otros relicarios. La imagen actual es de terracota.

LIBROS

En las vitrinas laterales, hay varios incunables y manuscritos de gran valor histórico: una copia manuscrita incompleta del "Tratado de cetrería", que escribió Don Pedro López de Ayala en 1386 durante su cautiverio en Portugal; "Fortalitium Fidei", de Alonso de la Espina; la Crónica de Don Enrique III "el doliente", también de López de Ayala; el "Libro de las sentencias", de Pedro Lombardo,  "Crónicas de reyes de Castilla", “Crónicas de reyes de Aragón”, una edición típica de las tragicomedias de Lucio Anneo Séneca.

Un libro con las copias notariales del testamento del Cardenal y de la XII Condesa de Lemos, Dª Rosa María de Castro.

OTROS OBJETOS

Un guante del cardenal con bordados en hilo de oro procedente de su tumba.

Tríptico o Sacras que usaba el Cardenal en la Misa, en cuyo interior aparece el Canon de la Misa escrito en pergamino.

La Medalla de Oro de la Ciudad de Monforte de Lemos.

Colección de piezas prehistóricas donadas por el padre escolapio Javier Agudo.

CLAUSTRO COLEGIAL

HISTORIA DEL COLEGIO

Su construcción comenzó en 1593 pero problemas económicos, juicios, incendios y otras adversidades han hecho que se produjesen diversos parones en las obras. La obra actualmente construida no se terminó hasta comienzos del siglo XX y a mayores, la idea y proyecto inicial del Cardenal Rodrigo de Castro sigue sin terminarse.

1586: El Cardenal contacta con los jesuitas para que dirijan un futuro colegio en Monforte.

 

1590: El Cardenal decide acometer la obra de una gran institución docente en Monforte. Encarga a Fernando Ruiz de Castro (VI conde de Lemos) la elección del lugar en que se construirá el edificio.

 

1591: El Cardenal compra unos terrenos junto al río Cabe (dando poderes al VI conde de Lemos) y otorga poderes a don Álvaro Losada Quiroga para administrar la obra en proyecto. La extensión adquirida rondaba las nueve hectáreas y media, estableciendo sus límites el río Cabe, el arroyo de San Lázaro, terrenos comunales y propiedades particulares.

Encarga al arquitecto italiano Veremundo Resta el diseño de la Iglesia (debía de ser más suntuosa de lo habitual en los edificios jesuitas) y al jesuita Andrés Ruiz el resto del edificio, destinado a casa y escuela. No se conservan las trazas originales, pero sí un documento de contratación que describe las obras con minuciosidad.

 

1592: Se formaliza la compra de terrenos por escrituras del 29, 30 y 31 de enero, por un total de 1.600 ducados.

Se convoca la primera fase de las obras en Astorga y en el mes de octubre se realiza la subasta en Monforte con dos lotes por separado,

  • la Iglesia. se adjudica a Juan de las Cajigas por 18.000 ducados.

  • la vivienda y el colegio la obtienen los maestros Diego de Isla, Macías Álvarez, Gregorio Fatón y posteriormente se une su hermano Gonzalo Fatón.

Se conserva el acta notarial en la que se especifican las condiciones de ejecución de las obras.

1593: La magnitud de la obra, en general, y de su fachada principal, en particular, requería un espacio en las inmediaciones de ésta desde donde pudiera ser apreciada en toda su amplitud. El Cardenal como experto viajero por toda Europa sabe que grandes monumentos no se pueden observar en todo su esplendor por la aglomeración de casas en sus proximidades. por ello, solicita al Concejo municipal la donación de unos terrenos delante del edificio para que queden libres formando una gran plaza. 

El 6 de febrero, el Concejo de Monforte por unanimidad dona al cardenal un terreno de 500 por 400 pies delante de la fachada principal.

El terreno cedido fue a su vez donado por el Cardenal al Colegio para que se pudieran construir casas

con la condición de “dejar libre la plaza conforme a lo que toma la fachada y delantera ... y dejando libre el passo y calle por la plaza como agora lo esta”.

Si se hubiera permitido construir en los límites de la plaza, posiblemente, en la actualidad 

estaríamos ante la PLAZA MAYOR DE MONFORTE DE LEMOS.

Todavía podría hacerse construyendo:

un nuevo ayuntamiento, un hospital y un albergue del peregrino, un museo, un templete musical,...

Como la idea inicial del Cardenal era que el colegio tuviese cuatro patios y sólo se han construido dos y parte del tercero y que el centro impartiese enseñanzas sólo superadas en Galicia por Santiago,  podría terminarse el proyecto del cardenal terminando la construcción y concentrando en las nuevas dependencias, la Escuela Oficial de Idiomas, La Universidad a Distancia, El Conservatorio de Música y añadir por ejemplo, estudios superiores de Turismo y de Educación Especial, Biblioteca, Sala Wifi, Salón de Actos, Organismos y Fundaciones Educativas y Culturales,...

Pongo una vista aérea de la zona, tomada de "San Google", para que arquitectos y urbanistas jóvenes, jubilados con espíritu jóven, profesionales activos y ciudadanos en general, presenten proyectos genéricos de reordenación de la zona, de manera que, la idea del cardenal y los intereses de la casa del Conde de Lemos (Casa de Alba), de los Escolapios y de los monfortinos actuales confluyan y queden satisfechos.

1593: Comienzan las obras. Como Andrés Ruiz se ausentaba de la obra en numerosas ocasiones, nombran al jesuita Juan de Tolosa maestro mayor de las obras del colegio. Juan de Tolosa introduce modificaciones notables en los diseños iniciales.

El 6 de febrero el Concejo de Monforte dona al Cardenal el terreno para lonja o plaza ante el edificio del colegio.

El 11 de junio, en Madrid, se realiza la escritura de fundación y dotación del colegio con los términos comentados anteriormente.

Llegan a Monforte los primeros jesuitas que inicialmente se albergan en una casa adquirida  por el Cardenal para ello.

 

1594: El Cardenal visita Monforte de julio a noviembre y decide ampliar la fachada (pasa de 80 m. a 109 m.) añadiendo dos cuerpos laterales a partir de las torres de los extremos y una galería en la parte superior.

También ordena la apertura de una calle de 30 pies de ancho para mejorar el acceso al colegio (actual calle del Cardenal).

Andrés Ruiz firma unas trazas de la ampliación, pero no se llevaron a cabo pues fueron modificadas por Juan de Tolosa según la traza general que presenta al Cardenal.

Crea una Fundación cuyos patronos son los Condes de Lemos y sus sucesores, a la que encarga amparar, honrar y favorecer al colegio.

1598: Muere Juan de las Cajigas y se paran las obras de la iglesia.  El Cardenal otorga poderes a la condesa doña Catalina de Zúñiga para que establezca un nuevo contrato con los hermanos Fatón. A propuesta de éstos se hace una medición y tasación de lo obrado que se encarga a Juan de Tolosa.

Estaban construidos los cimientos de todo el edificio, casi toda la planta baja, gran parte del primer piso, gran parte de la iglesia, se comenzaba la escalera principal y uno de los patios de los tres que debían construirse.

En la “Tasación de lo obrado y cláusulas para la prosecución del Colegio de Monforte de Lemos”  Juan de Tolosa,  manifiesta “no se ha guardado la traza en que se les remató sino que todo se ha removido y vuelto a otra forma”.

Se encarga la construcción de las bóvedas de la escalera del estudio y de la principal  a Diego Vélez.

Se adjudica por 27.000 ducados la terminación de las obras de la iglesia a Diego Vélez y Gonzalo de Güemes.

 

1599: debido a la peste, muere Juan de Tolosa y numerosos operarios y religiosos.

Se llevaban gastados 150.000 ducados.

 

1600: muere el cardenal Rodrigo de Castro.

Las obras sufren diversas paralizaciones por pleitos entre los miembros de la Fundación, problemas económicos, incendios,...

Juan de Bustamante dirige las obras e introduce más variaciones sobre los diseños iniciales.

 

1608: el rector de los jesuitas Isidoro Zamora acuerda con Simón de Monasterio por 27.000 ducados, la terminación de las obras de la iglesia. Remata la cúpula y la bóveda del presbiterio de la Iglesia.

 

1619: se terminan las obras de cantería de la iglesia. El 4 de agosto se consagra la Iglesia.

Entre los años 1593 y 1619: se acabó la iglesia, la fachada principal y parte de los cuerpos que se articulan alrededor de dos patios colocados a ambos lados de la iglesia. Luego cesaron las obras y prácticamente no se construyó nada nuevo hasta 1919.

1699: Si bien ya existía una sacristía, se construye una nueva que costó 85.694 reales. Al no tener conexión directa con la iglesia, la sacristía se trasladó a una pequeña sala al lado del presbiterio y la nueva construida se ha ido dedicando a otros usos: sala de estudio, oratorio de internos, comedor, biblioteca y actualmente museo.

1767: expulsión de la Compañía de Jesús de las tierras de la corona española.

Fue una orden perentoria, que no permitió que los 11 religiosos residentes en el colegio se llevasen nada. Los jesuitas permanecieron en el colegio durante 174 años. El rey Carlos III  incauta la fundación del cardenal con todos sus bienes asociados y expide una Real Cédula en la que ordena que el colegio se convierta en Real Seminario.

Se eliminan los emblemas de la Compañía de Jesús en las dos puertas principales de la fachada, la parte superior interna de las puertas que comunican la iglesia, el retablo mayor, los claustros y en cuatro claves de las bóvedas del claustro.

Hasta la llegada de los escolapios el edificio se dedica a diversas funciones: Real Seminario, Centro Real Colegio de Humanidades y Bellas Artes, Instituto Provincial de Lugo

 

1770: la  XII condesa de Lemos (Rosa María de Castro y Centurión) solicita y recupera el patronato sobre el colegio con todos los efectos de la primitiva fundación y los adquiridos por los jesuitas. Dona una cantidad de dinero, para que continuase siendo un centro de estudios públicos para todos los gallegos.

 

1777: muere sin descendencia Joaquín López de Zúñiga Sotomayor y Castro, XIII conde de Lemos, grande de España. Con él se extingue la Casa de Castro como hereditaria del Condado de Lemos, que pasa a la rama familiar más cercana, la Casa de Berwick y Alba.

1824: en el mes de septiembre se produce un gran incendio en el que se pierden documentos esenciales para el conocimiento de la historia del colegio. El XIV duque de Alba y XVIII conde de Lemos (Carlos Miguel Fitz-James Stuart y Silva) propietario del edificio ordena su restauración y la ampliación de las enseñanzas que se imparten para convertirlo en Real Colegio de Humanidades y Bellas Artes, lo cual se cumple hasta 1846.

 

1837: Se suprimen los diezmos y el colegio deja de ingresar los curatos de presentación que la Casa de Lemos tenía en Galicia.

 

1842: el colegio deja de percibir la cantidad establecida por doña Rosa María de Castro para culto y reparaciones. Los problemas económicos obligan a suprimir el internado.

Se producen varios cambios en la categoría docente del Colegio.

 

1873: el XV duque de Alba (Jacobo Fitz James Stuart y Ventimiglia) acuerda con los escolapios que éstos se hagan cargo de la gestión del Colegio  e impartan estudios de primera y segunda enseñanza. El 31 de enero firman el contrato el Duque de Alba y el Provincial de los escolapios padre Julián Viñas. Los escolapios se hacen cargo del colegio el 18 de marzo y en octubre/noviembre comienzan el curso con 153 alumnos de primaria.

A los 3 años los escolapios casi abandonan el colegio pues, ni el Duque ni el Ayuntamiento querían pagar lo estipulado en el contrato, afortunadamente se llegó a un acuerdo.

1913: Se vende el cuadro de la Adoración de los Reyes de Hugo van der Goes. El dinero obtenido, permite realizar las obras que terminaron el claustro de los escudos, la fachada lateral derecha y renovar las cubiertas. Las obras estuvieron dirigidas por Pérez de los Cobos y se terminaron en 1930.

Se impartió Enseñanza Primaria, Media y Superior para internos, externos y medio pensionistas.

Se abre una etapa de obras y reformas en el edificio y se produce un nuevo incendio.

El arquitecto de la Casa de Alba don Francisco Pérez de los Cobos, informa:

“El edificio, tal como está hoy, está completamente inhabitable y sorprende verdaderamente que haya siquiera un alumno que venga a buscar la enseñanza en un Colegio en esas condiciones. Hay bóvedas vencidas, muros desnivelados, toda la techumbre amenaza desplomarse; dos patios, uno en ruinas y el otro sin terminar, no dejan lugar a dudas de que en un plazo muy breve el edificio desaparecerá y con él la enseñanza”.

1931-1936, Segunda República: los escolapios tienen que abandonar el colegio por la ley de Congregaciones Religiosas, la cual, les impedía que se dedicasen a la enseñanza.

 

1936-1939, Guerra civil: El edificio se dedica a actividades docente, sanitaria y militar. 

 

1946-1952: los escolapios vuelven a gestionar el Colegio. El arquitecto Antonio Ferreras dirige la construcción de las plantas superiores de dos de las crujías del patio de las escuelas.

 

1983: cae un rayo sobre la cúpula de la iglesia: destroza los ventanales